miércoles, 14 de diciembre de 2011

Seguimos con la Webquest del Titanic y más naufragios: el hundimiento del Brittanic



Esta presentación nos va a ser de mucha ayuda. Nos servirá para que en clase, entre todos, a partir de las contribuciones de los grupos de trabajo al blog colaborativo, pongamos nuevamente en común nuestros conocimientos sobre los términos que necesariamente hemos de incluir en los dos informes de la Webquest Un espía en el Titanic. Aprovecharemos las próximas clases, además, para compartir fragmentos de algunos interesantísimos documentales sobre los más famosos hundimientos de los trasatlánticos de principios del siglo XX.

Entre los naufragios a los que prestaremos atención, el Brittanic. Titanic, Brittanic y Olympic son los tres grandes trasatlánticos de la compañía White Star Line, desgraciados todos ellos pues sufrieron hundimientos aparatosos. El Olympic acabó desguazado, pero sufrió varios incidentes, siendo el más grave el acaecido en los años treinta en las proximidades del puerto de Nueva York. El Titanic y el Brittanic, en cambio, no tuvieron la suerte de "morir" desguazados. El Titanic descansa en los fondos del Oceáno Atlántico, como muy bien sabemos ya, víctima del choque contra un iceberg. El Brittanic, en cambio, se hundió en el Mar Egeo, en el Mediterráneo, aparentemente víctima de una mina o un torpedo alemán en noviembre de 1916, durante la Primera Guerra Mundial, cuando el buque había sido militarizado por Gran Bretaña. El interesantísimo documental El otro Titanic: el Brittanic, de Canal Historia, y que aquí compartimos, nos ayuda a aproximarnos a las circunstancias de vida y hundimiento del Brittanic a través del relato de una extraordinaria expedición de reconocimiento de sus restos sumergidos. Con anterioridad, en 1975, ya se habíalocalizado el lugar exacto del hundimiento, por parte de Jacques Cousteau

lunes, 12 de diciembre de 2011

Seguimos con la Webquest del Titanic y más naufragios: el hundimiento del Lusitania


Se aproxima el final del trimestre y avanzamos, en la medida de las posibilidades de disponibilidad de medios del centro, con la WebQuest Un espía en el Titanic. Nuestros esfuerzos, los próximos días, se van a centrar en la aclaración de términos en nuestro blog colaborativo Titanic, lo hundimos entre todos, y en la ideación de la situación de redacción de los dos informes de la tarea de la WebQuest a través de Guionistas del Titanic. Y seguimos, vaya que sí, con nuestra serie de naufragios de la edad de oro de la navegación trastlántica, las primeras décadas del siglo XX, años finales de la segunda revolución industrial.

Nos ocupamos del Titanic, y en el blog, hemos escrito sobre el hundimiento de dos trasatlánticos que transportaban cientos de emigrantes españoles a América, el Príncipe de Asturias y el Valbanera. En principio parece ser que estamos ante hundimientos accidentales. El de hoy fue provocado. Pocas dudas hay sobre los hechos: un torpedo lanzado por un submarino alemán hundió al trasatlántico británico Lusitania, en plena Primera Guerra Mundial, el día 7 de mayo de 1915. Tras el Titanic, tal vez, estamos ante el hundimiento más famoso de la Historia del siglo XX.

El Lusitania era uno de los más famosos trasatlánticos británicos al inicio de la Primera Guerra Mundial. Propiedad de la Cunard Line, como otros buques de gran capacidad de transporte, fue requisado al inicio del conflicto por el Almirantazgo Británico (dirección de la marina de guerra). Convenientemente artillado (crucero auxiliar), el Lusitania empezó a prestar servicios de guerra a partir del mismo año 1914.


Al poco de iniciarse el conflicto, Alemania impuso una zona de exclusión de navegación para barcos de guerra y militarizados, incluso la de aquellos buques de países neutrales que estuviesen transportando material de interés bélico hacia puertos británicos. La guerra submarina constituyó, tal como podemos seguir en el documental Los submarinos asesinos en la Primera Guerra Mundial, uno de los principales frentes de lucha de Alemania contra la Entente. El II Reich era consciente de la importancia estratégica enorme de los suministros regulares entre Gran Bretaña y sus colonias, de una parte, y de las comunicaciones con EE.UU., de otra. Los norteamericanos se declararon neutrales durante este periodo de tiempo inicial de la Gran Guerra neutrales pero dispuestos a apoyar de forma discreta el esfuerzo de guerra británico. Esta actitud no era bien vista por Gran Bretaña, partidaria del apoyo directo de EE.UU. a su bando (la Entente). He hecho se llegó a especular que el hundimiento del Lusitania había sido favorecido (provocado) deliberadamente por Churchill, entonces principal responsable del Almirantazgo, al desoír las advertencias concretas que Alemania había hecho con anterioridad sobre el mismo viaje que efectuó el Lusitania en la primavera de 1915 y que concluyó con el propio hundimiento del barco por un submarino U-Boot alemán en el Atlántico, al sur de Irlanda.

La tragedia provocó la muerte de aproximadamente 1200 personas, de entre las cuales había 413 tripulantes. 94 niños murieron en el accidente. No obstante, pese a que el hundimiento del buque fue bastante rápido a partir del impacto del torpedo, apenas media hora, se pudieron salvar aproximadamente 800 personas, entre ellas el capitán Turner. Éste fue acusado de negligencia, de no haber seguido apropiadamente indicaciones concretas de protección dictadas por el Almirantazgo, acusaciones que le llevaron finalmente a juicio del que, no obstante, fue absuelto.

El hundimiento del Lusitania tuvo un enorme impacto en la opinión pública. Aunque es cierto que Alemania había advertido del riesgo de ser torpedeado un barco de estas características, el hecho generó una reacción de gran indignación en muchos países por los centenares de civiles que murieron. Este rechazo fue particularmente intenso en EE.UU., de donde procedían apoximadamente 120 víctimas. Dos años después los norteamericanos entraron en guerra contra los Imperios Centrales, incluida Alemania. Dentro de la relación de motivaciones para dar ese paso, Washington incluyó el hundimiento de barcos mercantes y civiles propios por submarinos durante los años de neutralidad en la Gran Guerra.

Igual que sucedió con el Titanic, al poco tiempo se rodó una película (cine mudo), The Sinking of the Lusitania, que relata el hecho. La película, excelente técnicamente para su época, recurre a singulares técnicas para recrear el hundimiento.


sábado, 3 de diciembre de 2011

Seguimos con la Webquest del Titanic y más naufragios: la tragedia del Valbanera


Nuestra atención se sitúa en los primeros años del siglo XX, en los precedentes inmediatos de la Primera Guerra Mundial, en ésta, y en como la tecnología ha triunfado durante la segunda revolución industrial, particularmente en el ámbito de los transportes. En buena medida, la tragedia del Titanic, se explica desde el orgulloso carácter del hombre occidental del momento que confiaba en tener un dominio sobre la naturaleza a través de la tecnología. La WebQuest sobre la que trabajamos, ¿Un espía en el Titanic?, nos introduce en las circunstancias y los valores de la época.

Pero no solamente fue el Titanic uno de los trasatlánticos que se hundieron en aquella época. Desde luego el más famoso, pero no el único. Ya nos hemos referido, con motivo de la WebQuest, a los hundimientos del Lusitania y del Britannic, términos a aclarar en nuestro blog colaborativo de la tarea, pero también al hundimiento del trastlántico español Principe de Asturias en las costas de Brasil. Canarias y los canarios también tuvimos nuestro particular Titanic: el hundimiento del Valbanera. En 1919, entre los días 9 y 10 de septiembre, se hundía el Valbanera en las costas de Cuba. Murieron casi 600 personas, entre tripulantes y pasajeros, muchos de ellos emigrantes canarios que, como otros muchos, decenas de miles, buscaban mejor vida y fortuna en América. En el caso del Príncipe de Asturias, que también pasó por Canarias, el destino era Argentina y Uruguay.


Fuente: http://www.taringa.net/posts/info/6076958/El-Misterio-del-Valbanera.html

La historia del naufragio del Valbanera está rodeada de bastante misterio. El estracto básico de los hechos probados es el siguiente. El barco hundido estaba especializado en el transporte de pasajeros entre puertos españoles y americanos. En su último viaje por el Atlántico, el Valbanera, de la compañía Pinillos, partió de Barcelona el 10 de agosto de 1919 e hizo escala en los puertos de Málaga, Cádiz, antes de llegar a Canarias, donde recaló en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife y finalmente Santa Cruz de La Palma. Al final cruzaron el Atlántico aproximadamente 1150 pasajeros y casi 100 tripulantes. Casi la mitad del pasaje procedía de Canarias. 


El primer puerto americano que tocó fue San Juan de Puerto Rico, y el 5 de septiembre lo hizo en Santiago de Cuba. Aunque la mayor parte del pasaje tenía como destino final La Habana, muchos más de los que inicialmente tenían previsto, desembarcaron en Santiago. Esa decisión les salvó la vida. Apenas 500 pasajeros y la tripulación prosiguieron viaje circunnavegando la isla y el día 9 de septiembre, de noche, a punto ya de entrar en puerto, se vieron sorprendidos por un espectacular ciclón tropical. El capitán optó, dadas las condiciones de mar y viento, por defenderse del temporal en alta mar, lejos de la costa. Esa misma noche, el barco embarrancó a unas 30 millas de Cayo Hueso. Un barco de guerra norteamericano divisó los restos del naufragio, pero 10 días después, el 19 de septiembre. Eran divisibles desde la superficie del mar el palo trinquete de la embarcación y dos pescantes de botes salvavidas. No se encontró ningún superviviente.

El hundimiento se vivió en Cuba y particularmente en Canarias, de donde procedía gran parte del pasaje, como una gran tragedia. Durante meses las familias desconocían de forma fehaciente la suerte de sus parientes embarcados, pues muchos, para fortuna suya, habían tomado tierra en Santiago de Cuba y no habían seguido ruta por mar hasta La Habana. Hoy están perfectamente localizados los restos de la embarcación y se sigue especulando, con muy poca base científica, sobre una causa de muerte distinta para los cuatrocientos hombres, mujeres y niños, entre tripulantes y especialmente pasaje, que sufrieron el naufragio.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

De naufragios históricos: seguimos con la Webquest "Un espía en el Titanic"; y conocemos el "Titanic español"


Llevamos unos días ya trabajando con nuestra Webquest Un Espía en el Titanic. Abril de 1912, apenas dos años y tres meses antes del inicio de la Primera Guerra Mundial, el mayor buque de la época, el Titanic, en su viaje inaugural, se hunde en apenas dos horas al chocar con un iceberg. 1500 muertos y con total seguridad una de las sucesos más impactantes del siglo XX. Prueba de ello es que, cuando nos acercamos al centenario del naufragio, se retoma sobremanera la atención sobre el acontecimiento.

Pero no fue el Titanic el único barco que naufragó en aquellos años. Otros dos grandes trasatlánticos británicos, el Lusitania y el Brittanic naufragaron en plena Primera Guerra Mundial. El primero torpedeado por los alemanes, pese a su uso entonces civil, en 1915, cerca de las costas de Irlanda; el segundo, en 1916, con un uso ya militar como buque de transporte, en el mar Egeo. De hecho la historia de rivalidad de las dos grandes compañías británicas de trasatlánticos de la época, la Cunard Line y la White Star Line, es uno de los temas que hemos de abordar al redactar los dos informes correspondientes a nuestra actual Webquest.

Pero lo que es menos conocido, mucho menos, es que en esos años de naufragio, también un trasatlántico español, el Príncipe de Asturias, en ruta de Barcelona a Buenos Aires, naufragó en las costas de Brasil en 1916, aparentemente al encallar en unos arrecifes. Algunos investigadores han especulado sobre la posibilidad de que el buque, igual que el Lusitania, hubiese sido torpedeado, si bien el hecho de que el barco fuese español (estado neutral) disminuye mucho la probabilidad de que tal versión del hecho pueda ser veraz. Aproximadamente 500 pasajeros murieron, la gran mayoría emigrantes españoles con destino a Uruguay y Argentina. El recuerdo, el de las víctimas y los hechos, muchísimo menos conocidos que los del Titanic, ha sido recientemente recuperado gracias a una una estupenda novela, Naufragio (Esfera de los Libros, 2009), de Francisco García Novell.


domingo, 27 de noviembre de 2011

Cien años del hundimiento del Titanic: recuperamos una WebQuest y trabajamos con ella


Nos aproximamos al centenario de uno de los acontecimientos que mayor impacto social ha tenido en el siglo XX: el hundimiento del Titanic. Sucedió en apenas dos horas, en la noche del 14 al 15 de abril de 1912, en las frías aguas del Atlántico Norte, cuando el mayor y más moderno trasatlántico de la época, el Titanic, en su viaje inaugural, chocó con un iceberg. El orgullo creativo y tecnológico de la humanidad del momento se iba al fondo del océano y, con él, la vida de millar y medio de pasajeros. El documental Los últimos momentos del Titanic, de Canal Historia, constituyen una estupenda aproximación a los hechos.

Cien años después, el hundimiento del Titanic sigue siendo tema recurrente. De hecho, son cientos las páginas de Internet que recogen descripciones detalladas de los hechos, de los tripulantes y los pasajeros, de las víctimas y los supervivientes, en general, de las circunstancias que llevaron a la desgracia. Todo sucedió en un momento crucial de la Historia Mundial, meses antes del inicio de la Primera Guerra Mundial, en un momento de tensiones internacionales que, en nuestro caso, están empezando a ser objeto de estudio en nuestras clases. Para trabajar este periodo histórico apasionante, el del Imperialismo Colonial y la Segunda Revolución Industrial, nos proponemos hacerlo a través de la WebQuest de este primer trimestre del curso.


También usaremos otra Web, un blog colaborativo, como herramienta básica para el desarrollo de esta tarea. Aquí la presentamos.


No es necesario apuntar nada más, en los próximos días, en función de la disponibilidad del aula Medusa de nuestro centro, empezaremos a trabajar en la tarea propuesta, y lo haremos en grupo. Aquí, como primer paso, además de registrarnos debidamente en Google (prácticamente todos lo hemos hecho ya), tenemos que incluir en comentario el nombre de cada grupo y los estudiantes integrantes.

martes, 22 de noviembre de 2011

El Estado Liberal en Europa en la segunda mitad del siglo XIX y primeros años del XX; y empezamos con el imperialismo colonial


Compartimos la presentación que hemos empleado para apoyar las exposiciones que varias parejas de estudiantes de clase han hecho y con las cuales nos hemos acercado a los fundamentos que el Estado Liberal presenta en los principales países de Europa (Reino Unido, Francia, Alemania, Italia...) o de cómo éste, incluso en su versión más autoritaria, no tuvo finalmente éxito en la Rusia zarista. Gracias a ella nos hemos aproximado y hemos profundizado en el estudio de los contenidos del tema 4.

A partir de los próximos días nos introduciremos en uno de los temas más interesantes y, con diferencia, uno de los que suscita más interés entre todos: el Imperialismo colonial y la Segunda Revolución Industrial. Haremos una actividad colaborativa a través de Internet que conoceremos los próximos días, y mientras tanto, nos invitamos todos a compartir algo del muy buen cine de contenido histórico que refleja bien esta etapa de la Historia. Nuestra atención, hoy, repara en Pasaje a la India (A passage to India, David Lean, 1984), una adaptación al cine de la excelente novela de Foster de igual título, publicada en 1924 . El autor nos desvela la vida de los colonos británicos en la India de los años veinte del siglo XX. Los valores del colonialismo, los globales y los propios de la mentalidad de los colonos, tienen particular reflejo en la vida y las acciones de sus personajes. Compartimos aquí, además del inicio de la película en versión original, la banda sonora, de Maurice Jarre.

martes, 15 de noviembre de 2011

Estado Liberal en Europa: segunda mitad del siglo XIX; y de exposiciones en clase


Diputados de la Cámara de los Comunes (Parlamento británico) antes de una sesión. 1892.

Dejamos atrás la atención que nos ha merecido -y no poca- el Movimiento Obrero, y nos adentramos en el estudio de la política europea de la segunda mitad del siglo XIX. Las revoluciones liberales o burguesas, con sus éxitos y fracasos, lograron despejar el camino de la implantación del Estado liberal, un modelo de estado que supuso un considerable avance en términos de igualdad y justicia si lo comparamos con el Estado absolutista, aunque realmente aún no se trata de un estado plenamente democrático. La burguesía, la clase social que había ganado poder extraordinariamente con la caída del Antiguo Régimen, va a ser la impulsora de esta nueva forma de organización estatal, defensora de sus intereses en lo económico: propiedad privada de los medios de producción, colonialismo, limitaciones-restricciones a las actividades reivindicativas de los obreros... También los valores ideológicos del liberalismo acabaron imponiéndose: defensa de la libertad personal, igualdad ante la ley (no igualdad económica), protección de la propiedad privada, eliminación de las corporaciones y demás restricciones a la libertad comercial... 

En clase hoy comentamos algunas de las características básicas del proceso de construcción del Estado liberal en Europa durante la segunda mitad del siglo XIX hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial. Aquí los exponemos nuevamente para que, en la medida de lo posible, sea una referencia para su estudio: 

  • La forma de estado dominante es la monarquía constitucional. (Reino Unido, Dinamarca, Holanda, Italia, España, Noruega, Suecia…). Se trata de una monarquía que progresivamente se convierte en monarquía representativa, donde el rey pierde el poder ejecutivo y se fortalece la función del parlamento que es elegido cada vez por mayor proporción de la población hasta llegar al sufragio universal (sólo masculino). Sólo Francia y Suiza son repúblicas democráticas.
  • La nobleza pierde privilegios del Antiguo Régimen pero es capaz finalmente de incorporarse al nuevo orden (aristocracia) gracias a alianzas de intereses con la burguesía. En Reino Unido y Alemania mantiene su poder como propietaria de tierra.
  • El Estado se fortalece y ejerce un control creciente de la sociedad. Reduce la influencia de la Iglesia. Se avanza hacia una separación efectiva de Iglesia y Estado.
  • Avanza una política económica proteccionista. Frente al dominio del librecambismo durante la Primera Revolución Industrial, en la Segunda se fortalece el proteccionismo. La expansión colonial (imperialismo colonial) apoyó esa orientación: las colonias suministran materias primas y son mercado de consumo de los productos manufacturados de la metrópolis.
  • Política social intervencionista. La presión del movimiento obrero y la crítica de organizaciones religiosas influyeron en la regulación estatal de las condiciones de trabajo. Se crea la seguridad social en algunos países. Algunos países, primero toleran, después legalizan, la huelga y los sindicatos.
  • Ampliación del sufragio. Francia implantó el sufragio universal a mediados del S. XIX y Alemania en los setenta. Los demás tenían sufragio censitario. También los trabajadores se van incorporando a la participación a través de partidos socialistas (socialdemocracia).
  • Los partidos se convierten en instrumentos básicos de participación política. Frente a los partidos de notables iniciales, surgen partidos de masas y grupos de presión (económicos, étnicos, militares…) que intentan defender sus intereses a través del poder del estado.
Los próximos días compartiremos en el blog de aula las presentaciones .ppt que varios grupos de clase han preparado para trabajar ya, de modo más detenido, el proceso de construcción del Estado liberal correspondiente a este periodo en Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y Rusia.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Del triunfo el liberalismo en el siglo XIX y "Sentido y Sensibilidad"


Casi tres semanas dedicadas y ocupadas con el estudio del movimiento obrero y la tarea colaborativa Debate entre un socialista y un anarquista. Producto entregado y representaciones ya interpretadas; mañana completamos la evaluación, la autoevaluación de cada uno de los grupos -confiemos en que ya sean "verdaderos equipos de trabajo"- y la individual de algunos de los contenidos trabajados a través de la actividad. Y desde hoy, cruzamos la orilla, abandonamos la atención preferente dedicada a la clase obrera y nos centramos en la burguesía, sus valores sociales, y especialmente en su forma de dominación a través del Estado liberal. Recuperamos contenidos ya abordados en el curso pasado referidos a cómo el siglo XIX es, en gran medida, el del triunfo del liberalismo como ideología y, desde el punto de vista político, la superación del Estado absolutista y su sustitución por el Estado liberal, al servicio en buena medida de los intereses de la ahora clase dominante durante el capitalismo industrial, la burguesía.

Sabemos bien que el triunfo del liberalismo político no fue fácil porque las resistencias de los grupos sociales defensores del Antiguo Régimen, especialmente la nobleza y el clero, fueron muy fuertes, y que no todas las revoluciones iniciadas en Europa con la Francesa de 1789 tuvieron éxito. Sabemos que hubo momentos de "reacción" conservadora, como la Restauración de 1815 tras la definitiva derrota de Napoleón, pero poco a poco, con los países más avanzados económicamente a la cabeza, el liberalismo fue abriéndose paso, y con él algunas ideas políticas básicas como la de la limitación del poder del Estado y especialmente el de la división de sus poderes. En los próximos días compañeros estudiantes, por parejas, nos presentarán cómo esta transformación o cambio político se vivió en la Inglaterra Victoriana, en Francia, en Italia y Alemania al compás de sus procesos de unificación, y de la Rusia zarista.


Y para iniciarnos, hoy presentamos una película excelente, Sentido y Sensibilidad (Sense and Sensibility, Ang Lee, 1995), película de la cual, en pocas semanas, veremos algunos fragmentos en clase. Nos adentraremos en la Inglaterra Victoriana del siglo XIX, una Inglaterra que responde muy bien al modelo de triunfo del capitalismo industrial y especialmente de adaptación oportunista de la nobleza, debilitada, a una nueva sociedad dominada por la burguesía y sus valores. Magnífica película, Sentido y Sensibilidad nos va a ayudar a percibir algo muy básico, y es que los cambios sociales no son tan rápidos ni profundos como aparentemente pudiera parecer, comprobar cómo los valores de la sociedad del Antiguo Régimen no desaparecen de un plumazo, y cómo la nobleza (antiguo grupo social o estamento dominante) y la burguesía (nueva clase social dominante) son capaces de compartir valores, intereses, y comprometerse a compartir el poder y beneficiarse del nuevo orden económico industrial, a la vez que marginan de él a la clase obrera.