martes, 15 de noviembre de 2011

Estado Liberal en Europa: segunda mitad del siglo XIX; y de exposiciones en clase


Diputados de la Cámara de los Comunes (Parlamento británico) antes de una sesión. 1892.

Dejamos atrás la atención que nos ha merecido -y no poca- el Movimiento Obrero, y nos adentramos en el estudio de la política europea de la segunda mitad del siglo XIX. Las revoluciones liberales o burguesas, con sus éxitos y fracasos, lograron despejar el camino de la implantación del Estado liberal, un modelo de estado que supuso un considerable avance en términos de igualdad y justicia si lo comparamos con el Estado absolutista, aunque realmente aún no se trata de un estado plenamente democrático. La burguesía, la clase social que había ganado poder extraordinariamente con la caída del Antiguo Régimen, va a ser la impulsora de esta nueva forma de organización estatal, defensora de sus intereses en lo económico: propiedad privada de los medios de producción, colonialismo, limitaciones-restricciones a las actividades reivindicativas de los obreros... También los valores ideológicos del liberalismo acabaron imponiéndose: defensa de la libertad personal, igualdad ante la ley (no igualdad económica), protección de la propiedad privada, eliminación de las corporaciones y demás restricciones a la libertad comercial... 

En clase hoy comentamos algunas de las características básicas del proceso de construcción del Estado liberal en Europa durante la segunda mitad del siglo XIX hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial. Aquí los exponemos nuevamente para que, en la medida de lo posible, sea una referencia para su estudio: 

  • La forma de estado dominante es la monarquía constitucional. (Reino Unido, Dinamarca, Holanda, Italia, España, Noruega, Suecia…). Se trata de una monarquía que progresivamente se convierte en monarquía representativa, donde el rey pierde el poder ejecutivo y se fortalece la función del parlamento que es elegido cada vez por mayor proporción de la población hasta llegar al sufragio universal (sólo masculino). Sólo Francia y Suiza son repúblicas democráticas.
  • La nobleza pierde privilegios del Antiguo Régimen pero es capaz finalmente de incorporarse al nuevo orden (aristocracia) gracias a alianzas de intereses con la burguesía. En Reino Unido y Alemania mantiene su poder como propietaria de tierra.
  • El Estado se fortalece y ejerce un control creciente de la sociedad. Reduce la influencia de la Iglesia. Se avanza hacia una separación efectiva de Iglesia y Estado.
  • Avanza una política económica proteccionista. Frente al dominio del librecambismo durante la Primera Revolución Industrial, en la Segunda se fortalece el proteccionismo. La expansión colonial (imperialismo colonial) apoyó esa orientación: las colonias suministran materias primas y son mercado de consumo de los productos manufacturados de la metrópolis.
  • Política social intervencionista. La presión del movimiento obrero y la crítica de organizaciones religiosas influyeron en la regulación estatal de las condiciones de trabajo. Se crea la seguridad social en algunos países. Algunos países, primero toleran, después legalizan, la huelga y los sindicatos.
  • Ampliación del sufragio. Francia implantó el sufragio universal a mediados del S. XIX y Alemania en los setenta. Los demás tenían sufragio censitario. También los trabajadores se van incorporando a la participación a través de partidos socialistas (socialdemocracia).
  • Los partidos se convierten en instrumentos básicos de participación política. Frente a los partidos de notables iniciales, surgen partidos de masas y grupos de presión (económicos, étnicos, militares…) que intentan defender sus intereses a través del poder del estado.
Los próximos días compartiremos en el blog de aula las presentaciones .ppt que varios grupos de clase han preparado para trabajar ya, de modo más detenido, el proceso de construcción del Estado liberal correspondiente a este periodo en Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y Rusia.