lunes, 20 de abril de 2015

"Memoria de la Transición democrática": entrevistamos a...

 

Estamos estudiando en clase la Transición democrática, una etapa corta pero muy relevante de la Historia de España. En nuestro entorno, nuestros padres y madres, especialmente nuetros abuelos y abuelas, tienen recuerdos muy directos de ese periodo. Se trata de intentar recuperar su memoria, entrevistarlos y que nos "cuenten" su recuerdo de aquellos hechos. Pero además, algo incluso más importante, es conveniente que conozcamos la interpretación que, pasado el tiempo, les merecen. En cursos anteriores se ha hecho esta actividad y entre los estudiantes participantes se desarrolló un blog colaborativo. Este año nos vamos a limitar a elaborar las entrevistas, en formato de impresión o multimedia (presentación, vídeo con audio...), y compartirlo en el aula virtual de la clase. 

Ánimo y adelante!

lunes, 23 de febrero de 2015

“Cuéntamelo hoy”: actividad de historia basada en la serie “Cuéntame cómo pasó”


Empezamos a estudiar la historia de la dictadura de Franco y descubrimos una sociedad cercana en el tiempo pero, en bastantes aspectos, notablemente diferente. Seguro que tienes conocimiento sobre ella a través de tu familia y conocidos. El cine y la literatura nos ayudan a conocer aspectos básicos de aquella época, también la ficción televisiva. La serie Cuéntame cómo paso (TVE), de hecho, se ha convertido en un éxito: el retrato extenso de la vida de una familia española desde 1968.

Precisamente un capítulo de la serie, el número 11 de la primera temporada, lo vamos a emplear para aproximarnos a la sociedad española de finales de los sesenta, una sociedad donde ya se apuntan algunos de los importantes cambios que impulsarán, años después, tras la muerte del general Franco, la transición democrática. En la presentación tienes las orientaciones del trabajo y, en el aula virtual de Moodle, en el plazo que se te indica, el alojamiento para la entrega de tu elaboración.

Cuéntamelo hoy from Luis Miguel Acosta

Ánimo y adelante

martes, 23 de diciembre de 2014

Felices fiestas de Navidad y Año Nuevo 2015 con cine e historia: "Cuando callan las trompetas” y Nochebuena de 1944 en el bosque de Hürtgen


Desde Historia_a_por_Todas llevamos siete años felicitando las fiestas de Navidad y la llegada del Año Nuevo. Empezamos con esa “tradición” compartiendo nuestros mejores deseos para 2008. Los motivos utilizados en nuestras felicitaciones, diversos, se han sucedido para 2009, 2010, 2011, 2012, 2013 y 2014. Por ejemplo, en la del pasado año recurrimos a una efeméride de la que en estos días celebramos el centenario: la tregua de Navidad que soldados de la Entente y alemanes protagonizaron en el norte de Francia en diciembre de 1914, partido de fútbol incluido, durante la Primera Guerra Mundial. Entonces invitamos a nuestros seguidores a disfrutar de la película Feliz Navidad (Joyeux Noël, Carion, 2005).

Este año no abandonamos ni el cine ni el entorno bélico, eso sí, con invitación a ver una película distinta, Cuando callan las trompetas (When the trumpets fade, Irvin, 1999), ambientada en otra guerra, ésta más cercana en el tiempo, la Segunda Guerra Mundial, concretamente en la batalla de las Ardenas. No obstante, la anécdota que recogemos aquí no está presente en esa película: se trata del encuentro accidental de dos soldados norteamericanos,uno gravemente herido, con cuatro alemanes en la cena de Nochebuena de una familia residente formada por una madre y un hijo, Friz, en el bosque de Hürtgen. El libro de Jesús Hernández, Historia asombrosas de la Segunda Guerra Mundial (2007), recoge con detalle la situación y cómo, finalmente, tras pasar juntos y pacíficamente la noche, los alemanes ayudaron a los norteamericanos a regresar a sus posiciones en el frente. Fritz Vincken, ya adulto, pudo encontrarsecincuenta años después de estos hechos con los dos soldados norteamericanos quesu madre había acogido.  


Recreación de la escena. Fuente: ABC Media

Seguro que los actuales son tiempos mejores que los aquí reseñados pero no por ello, lamentablemente, carentes de graves problemas, dificultades… Estas fechas tan entrañables nos llaman a valorar lo que somos, lo que tenemos y especialmente a quienes nos acompañan, compartirlo y coger con ello más fuerzas si cabe para enfrentar ese futuro que está ahí aguardándonos, lleno de oportunidades. A todos los compañeros profesores y profesoras, de nuestro centro y de la comunidad docente en general en cualquier lugar del mundo, a nuestros estudiantes –los que son actualmente y los que no siéndolo formalmente ahora lo son y lo serán para siempre–, a todos los que nos siguen a través de Historia a por Todas y las redes, nuestros mejores deseos. 

FELIZ NAVIDAD Y AÑO  NUEVO 2015

sábado, 6 de diciembre de 2014

Preparamos el último examen del trimestre: la dictadura de Primo de Rivera


Faltan apenas unos días para concluir el trimestre y el día 15 tenemos un examen muy importante: temas 5 y 6 de la programación PAU. Estudiamos la Restauración en su etapa de decadencia, la que hemos apuntada que se inicia con el Desastre (1898) y que concluye con la proclamación de la Segunda Republica (1931), la larga agonía de un régimen que no supo adaptarse a la creciente modernidad de la economía y la sociedad españolas. Ya hemos abundado en clase sobre el particular.
Aquí nos limitamos a compartir, para apoyar ese estudio, un vídeo del muy completo documental de la serie Memoria de España sobre la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) y una presentación multimedia propia que muy bien te puede servir de esquema para preparar el ensayo que has de desarrollar en la prueba de evaluación..

jueves, 11 de septiembre de 2014

Bienvenid@s a Historia de España: debatimos sobre la independencia de Catalunya


Hoy se ha desarrollado en Barcelona una manifestación multitudinaria en la que se demandaba la celebración de un referéndum para que los catalanes puedan decidir si Cataluña se constituye en un estado independiente. La convocatoria, promovida por Assemblea Nacional Catalana, coincidió con la celebración de la Diada de Catalunya, en esta ocasión, conmemorativa del tricentenario de la conquista de Barcelona por las tropas borbónicas durante la Guerra de Sucesión (1714). La cita, en principio, está anunciada para el próximo 9 de noviembre, aunque antes será necesario que el Parlament de Catalunya apruebe una ley de consultas populares y el Gobierno de Cataluña (Generalitat) convoque el correspondente referéndum. Previsiblemente el Gobierno español recurrirá ley y convocatoria ante el Tribunal Constitucional y acabe no celebrándose referéndum alguno pero hay una fuerte incertidumbre política sobre qué puede suceder. En medio de esta intensa polémica hay partidos, sindicatos, organizaciones sociales y plataformas politicas que se manifiestan tanto a favor como en contra de la celebración de dicho referéndum.




Ante una situación de este tipo, defensores y contrarios a la independencia de Cataluña buscan argumentos históricos que apoyen sus posiciones. De hecho, dos conocidísimos deportistas catalanes, Pep Guardiola y Pau Gasol, han recurrido a ellos para defender sus distintas visiones de la relación entre Cataluña y el conjunto de España. 





Las de Guardiola y Gasol son dos aproximaciones interesantes pero hemos de ir bastante más allá. ¿Qué relación hay entre la toma de Barcelona de 1714 y la reivindicación histórica del nacionalismo catalán que, precisamente ahora, vive un momento de mucho auge? ¿Por qué es tan relevante esa discusión sobre el encaje histórico de Cataluña y otras nacionalidadespara entender y comprender el proceso de construcción de España como un estado? Te planteamos participar en un debate, el primero que abrimos en el foro de nuestro curso virtual en Moodle. Te presentamos, además, links a tres cortos debates sobre el tema del historiador Jaume Sobrequés y el periodista Miquel Porta que nos van a resultar de gran ayuda.

¿Qué ocurría con España y Catalunya antes de 1914?
¿El nuevo régimen político perjudicó a Catalunya?
 ¿Los derechos históricos de Catalunya legitiman la consulta?

Ánimo y a DEBATIR

jueves, 28 de agosto de 2014

Nuevos estados europeos del siglo XX: la República de Macedonia o la Antigua República Yugoslava de Macedonia


Mapa de la República de Macedonia: límites desde 1991 hasta la actualidad y territorios reivindicados.
Fuente: www.mediterraneosur.es 

Varias entradas de nuestro blog, tanto de este verano como del anterior, se han ocupado de presentar brevemente el surgimiento de nuevos estados en Europa durante el siglo XX. Algunos subsisten, otros no, incluso alguno ha sido particularmente efímero. Lo que no ha concurrido en ninguno de estos casos ha sido una polémica tan intensa sobre su denominación como en el caso del estado de Macedonia surgido tras la desintegración de Yugoslavia en 1991.

La República de Macedonia –oficialmente Antigua República Yugoslava de Macedonia (Former Yugoslav Republic of Macedonia – FYROM, en inglés) o Ex república yugoslava de Macedonia- es un pequeño estado situado en los Balcanes, sin salida al mar, y de apenas 2 millones de habitantes en poco más de 25.000 kilómetros cuadrados. Su territorio coincide con el de la antigua República Socialista de Macedonia, uno de los seis estados federados de la República Federal Socialista de Yugoslavia. De hecho, fue una de las primeras repúblicas federadas de Yugoslavia que accedió a la independencia. Aunque el proceso no fue del todo pacífico, sí es cierto que no se produjo una crisis política y militar equiparable a los casos de las cesiones de Eslovenia y especialmente de Croacia y Bosnia-Herzegovina.


La independencia de Macedonia gozó de amplio reconocimiento internacional. No obstante, un estado vecino, Grecia, objetó desde un primer momento que este nuevo estado emplease el término Macedonia para su denominación, término que según los griegos genera confusión pues también es el que se emplea para denominar a una región de su estado. Tras la oposición griega está el temor a que macedonios ultranacionalistas puedan en un momento dado reivindicar una Macedonia unida junto a la Macedonia egéica (Grecia), incluso  la incorporación de territorios en Bulgaria (Macedonia de Piri), Albania y de la propia Serbia (Gora y Prohor Pčinjski). Este criterio, en todo caso, no es seguido por la mayoría de los actuales macedonios que viven en el estado de Macedonia y que aceptan su condición de eslavos. 



En general, la posición griega es bastante conocida. Rechaza que sean macedonios –los denominan skopjanos- los habitantes del actual territorio de la República de Macedonia. Esta negación de la condición misma de macedonios lleva a que Grecia se opusiese son solamente al uso del término Macedonia en el nombre del estado –resuelto provisionalmente por mediación de la ONU en 1995- sino también de determinados símbolos, especialmente su bandera entre 1992 y 1995. Grecia se oponía al empleo del sol de Vergina. El conflicto en este caso se resolvió cuando el gobierno de Skopje, capital de la República de Macedonia, aceptó modificar su bandera. 


Macedonia no es un estado étnicamente homogéneo. Los macedonios eslavos son mayoría, casi 2/3, pero hay una numerosa comunidad albanesa de casi el 30 % de la población. En 2001 ambas comunidades entraron en conflicto, en buena medida debido al desequilibrio que empezó a producirse desde 1999 como consecuencia de la entrada en el país de refugiados albaneses que huían de la Guerra de Kosovo. Aunque el conflicto ahora mismo está superado, no obstante, sigue habiendo quejas por parte de los albaneses que acusan a la mayoría de macedonios eslavos de controlar el poder político y económico del estado. Actualmente la República de Macedonia es uno de los estados reconocidosoficialmente como candidatos para su ingreso futuro en la Unión Europea.

lunes, 18 de agosto de 2014

Nuevos estados europeos del siglo XX: la Ciudad Libre de Dánzig


En la serie que nos ocupa en Historia_a_por_Todas dedicada a nuevos estados del siglo XX, hoy nos detenemos en un caso muy singular: la Ciudad Libre de Dánzig. Aunque su denominación oficial completa fue la de Ciudad-estado Libre de Dánzig, no fue en sentido estricto un estado y menos aún un estado independiente. Esta entidad política territorial surgió como una fórmula de compromiso entre Alemania y Polonia al concluir la Primera Guerra Mundial. 


El origen legal de la ciudad libre de Danzig lo encontramos en el Tratado de Versalles por el cual, en 1919, Alemania reconocía su derrota frente a la Entente. Danzig había sido históricamente una ciudad alemana, que por entonces contaba con unos 400.000 habitantes de los cuales el 85 % eran de origen alemán, pero Polonia, recíén recuperada su independencia (Segunda República de Polonia), necesitaba imperiosamente una salida segura al mar Báltico. La fórmula, en buena medida impuesta a Alemania, pasaba por la aceptación del territorio de Danzig como "ciudad internacional libre", un status de protectorado que guardaba cierto paralelismo con el que se había otorgado a Tánger en Marruecos (Zona Internacional de Tánger). La protección exterior de la Ciudad Libre de Dánzig se encomendó a Polonia pero bajo la salvaguardia de la Sociedad de Naciones. Esta organización internacional, también surgida en la posguerra mundial,  se encargaba de garantizar el orden político institucional de la ciudad. Dánzig contaba con parlamento propio y constitución. No obstante, los puntos esenciales en el ámbito internacional lo determinaban las obligaciones que la ciudad libre contraía para asegurar el uso del puerto por barcos polacos, incluidos los de guerra, y el libre desarrollo a través del territorio de actividades mercantiles. Desde el punto de vista comercial Danzig y Polonia constituyeron una unión aduanera.

Aunque sin duda la solución dada objetivamente perjudicó a los alemanes de la ciudad, no obstante, su suerte fue notablemente mejor que la sufrida por otros compatriotas que pasaron directamente a ser habitantes de estados extranjeros, caso por ejemplo de los territorios o los enclaves de Alta Silesia y Prusia occidental (anexión por Polonia), Memelland (Lituania), Alsacia y Lorena (Francia), Schleswig septentional (Dinamarca) o Eupen-Malmedy (Bélgica). No obstante, en el programa revisionista del Tratado de Versalles de los nacionalistas alemanes la restitución de Danzig ocupó siempre un puesto preeminente. Esta reivindicación fue recogida especialmente por los nazis cuando llegaron al poder. En abril de 1939 Hitler pronunció un discurso en el que solicitó formalmente la recuperación de la soberanía de Alemania sobre la ciudad libre de Danzig. Los nazis, cuya influencia en el gobierno de la ciudad fue creciente, supieron agitar el malestar de los alemanes residentes contra el status quo, hecho que como podemos comprobar se recogió en documentales de propaganda. Fue así como el inicio de la invasión alemana de Polonia, con la rápida ocupación de la ciudad, fue aceptada con júbilo por la gran mayoría de la población residente en la ciudad. Los polacos (minoría) que osaron permanecer en el territorio fueron objeto de represalias. Se calcula que en las primeras semanas de la campaña murieron solo en Danzig no menos de 10000 polacos. La rápida derrota de Polonia se tradujo en el restablecimiento de la gobernación de Alemania (III Reich) sobre la ciudad y la lógica desaparición del Estado Libre. Al final de la Segunda Guerra Mundial, Danzig (rebautizada como Gdansk por los polacos) volvió a ser territorio de Polonia tras sufrir una terrible devastación. La mayoría de la población de origen alemán, por temor a las represalias, huyó de la ciudad en 1945.

sábado, 16 de agosto de 2014

Nuevos estados europeos del siglo XX: de la Grecia del Régimen del 4 de agosto y del Estado Helénico


La serie “nuevos estados europeos del siglo XX” que es posible seguir en entradas de nuestro blog en los veranos pasado y presente, en esta ocasión, repara en la relación existente entre el ascenso del movimiento neonazi (Amanecer Dorado) en la Grecia actual, acosada por la crisis del euro, y los precedentes históricos no muy conocidos de instauración en el país de regímenes políticos de orientación fascista entre 1936 y 1941 (Régimen del 4 de agosto o Tercera civilización helénica), una dictadura liderada por Metexás, y otro posterior colaboracionista con el Eje (Estado Helénico), entre 1941 y 1944.


El ascenso del fascismo en Italia (años veinte) y Alemania (nazismo, años treinta) al poder impulsó el desarrollo de movimientos de similares características en casi todos los países europeos. Grecia no fue, en este sentido, una excepción. El 4 de agosto de 1936 -pocos días después del inicio de la Guerra Civil en España- el general Metexás dio un autogolpe de estado desde su puesto de Primer ministro (jefe de gobierno) con el apoyo del rey Jorge II. Metaxás fue visto por un sector muy amplio de la oligarquía griega como un protector de su posición de dominio económico y social, frente al ascenso político y electoral del partido comunista.

El régimen de Metexás adoptó medidas y formas de organización típicamente fascistas, entre las que destacó el cierre del parlamento y la desaparición del pluripartidismo. Aunque hubo algunas organizaciones de inspiración fascista y el régimen adoptó un modelo de organización socioeconómica corporativista, el fascismo griego no destacó precisamente por su antisemitismo. Sí fue fuertemente represivo y de carácter marcadamente autoritario, pero no expansionista. De hecho, tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Metaxás mantuvo una posición de prudente neutralidad. Pesó sin duda el precedente de alianza política con Reino Unido y los intereses económicos de gran parte de la burguesía griega con los países aliados. Los italianos, disconformes con la política griega de Metaxas de oposición a su expansionismo en el Mediterráneo, especialmente en la costa del Adriático, aprovecharon la entrada de su país en la Segunda Guerra Mundial en 1940 para atacar a Grecia: guerra greco-italiana. Los griegos, contra pronóstico, pudieron oponerse de forma eficaz a la invasión italiana de tal suerte que finalmente tuvieron que ser los alemanes los que se vieron en la necesidad de intervenir en ayuda de Mussolini. La operación Marita, en abril de 1941, acabó con la ocupación de Grecia por el Eje y la consiguiente caída del Régimen del  4 de agosto. La limitada importancia de Grecia como país objeto de explotación económica por parte de la Alemania nazi influyó de modo decisivo en la división del territorio con las otras dos potencias invasoras (Bulgaria, Alemania e Italia). El Eje, igual que en otros países ocupados, impuso un régimen colaboracionista, el Estado Helénico, donde el margen de autonomía de las autoridades locales fue relativamente alto según avanzó el periodo de dominación.

Reparto de Grecia entre las potencias del Eje en la 2ª Guerra Mundial.
Fuente: Wikipedia

Una parte numerosa de la Grecia conservadora se opuso o mantuvo una posición de escasa colaboración con los invasores. El rey Jorge II se exilió y su gobierno monárquico liberal-conservador tuvo reconocimiento oficial aliado. No obstante, en el territorio griego, su influencia real era mínima. Fue básicamente la milicia comunista la que mantuvo la resistencia frente a la invasión. Los tres gobiernos títeres, liderados por Tsolákoglu, Logothetopoulos y Rallis, estuvieron constituidos básicamente por militares germanófilos y algunos altos funcionarios del estado. Consintieron, cuando no aplicaron directamente a través de sus propios recursos, medidas represivas. El antisemitismo del III Reich también afectó a los judíos de Grecia y muchos fueron deportados a campos de concentración y exterminio. Al producirse la liberación aliada de Grecia, la sociedad siguió profundamente dividida y tampoco los vencedores tenían un plan claro de futuro político de país. Las diferencias entre monárquicos -que lograron el restablecimiento de la monarquía con Jorge II- y los comunistas acabaron desembocando en una cruenta guerra civil que, en buena medida, puede considerarse como uno de los primeros conflictos de la Guerra Fría.