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jueves, 3 de marzo de 2011

"300 millones": la Transición Democrática y Latinoamérica en TVE



En clase nos despedimos ya del franquismo y nos adentramos, con fuerza y determinación, en la Transición Democrática. El nuevo periodo, de apertura democrática, trajo consecuencias sociales y políticas muy relevantes. También afectaron al ámbito de las relaciones sociales y culturales con Latinoamérica. Durante el franquismo, España no mantuvo unas relaciones normalizadas con la totalidad de los países de Iberoamérica. Junto a las relaciones muy estrechas, por ejemplo, con Argentina, había otros estados con las que éstas eran poco más que estrictamente formales, sin contemplar los estrechísimos vínculos culturales y sociales, históricos existentes. En algún caso, incluso, no había relaciones diplomáticas directas, caso por ejemplo de México, que mantuvo el reconocimiento del gobierno republicano en el exilio hasta 1976.




Durante la Transición hubo un particular empeño por normalizar y fortalecer estas relaciones, y no sólo en el ámbito de la cooperación política y económica, sino también en la cultural. En este sentido hubo algunas iniciativas populares singulares, como el programa de variedades 300 millones, de TVE, televisión pública y única del momento, y emitido en una veintena de países de Iberoamérica. Su emisión en España, en horario estelar, se mantuvo entre 1977 y 1983, y la dirección corrió a cargo de Gustavo Pérez Puig, realizador de televisión y director de teatro, además de persona estrechamente vinculada a Adolfo Suárez y la presidencia del Gobierno en aquella época. Fueron varios los presentadores que tuvo, algunos consagrados ya, como Jana Escribano o Tico Medina, y otros que se valieron de él par impulsar carreras profesionales recién iniciadas, como nuevos rostros de la nueva época, como Ladislao Azcona o Pepe Domingo Castaño.
Desde la perspectiva política, "300 millones" intentó promover la proyección en América de la realidad emergente de la España democrática. Prestó especial atención a promocionar la imagen del rey Juan Carlos I, principalmente sus primeros viajes oficiales a América, en años en los que aún internacionalmente se asociaba su imagen a la del general Franco. El cese del programa coincidió con la nueva etapa de gobierno socialista y una reformulación global de la relación política y cultural con América Latina, medios de comunicación públicos incluidos.

domingo, 15 de agosto de 2010

El Instituto de Estudios Hispánicos conmemora Bicentenario de la Independencia de América


Las vacaciones se aproximan a su final y también con ello se relanza la actividad cultural tras la calígula veraniega. En ese sentido tenemos a bien informar de la celebración de la XVII Semana de Historía de América, del Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias. Este año el ciclo de actos va a tener lugar entre los días 6 y 10 de septiembre y está dedicada a "Canarias y el Bicentenario de la Independencia de América". Adjuntamos el programa.

Y es que este año, como muy bien nos recuerdan los amigos del IEH, conmemoramos el bicentanario de la Emancipación de la América española. Hoy, en un contexto histórico muy diferente, las entonces colonias, hoy estados independientes, celebran la efemérides, cada uno con un toque particular, singular. Aportamos aquí, ejemplos, de celebraciones desarrolladas en México, Venezuela y Argentina y los portales de contenidos específicos editados para el efecto. Temas, enfoques, gustos y sensibilidades muy diversos.

domingo, 8 de agosto de 2010

Dictaduras de América Latina en el siglo XX: el Proceso de Reorganización Nacional de Argentina

Una de las dictaduras más recientes y cruentas de América Latina del siglo XX fue la que se impuso a Argentina entre 1976 y 1983. El día 24 de marzo de 1976 un golpe de estado militar provocó la caída de la presidenta María Estela Martínez de Perón y la instauración de un nuevo régimen dictatorial que se hizo llamar Proceso de Reorganización Nacional bajo la jefatura de una Junta Militar.

Los militares llegaron al poder en un momento de fuerte inestabilidad social y política; había actos de violencia entre grupos extremistas de izquierda y derecha, y la economía del país sufría los efectos. Se trataba de un golpe de orientación oligárquica conservadora que ha de interpretarse en el contexto de la estrategia de contención que se consideraba prioritaria por EE.UU. en el contexto de la Guerra Fría de los años setenta. Las semejanzas con operaciones golpistas de la época en Brasil, Uruguay y especialmente el golpe chileno de 1973 resultaban evidentes.

Videla, Viola, Galtieri y Bignone se sucedieron como los rostros visibles de un régimen dictatorial que intentó, por la fuerza y desde la negación de los valores democráticos, cambios profundos en la economía, la sociedad y la política de Argentina. Se persiguió a la oposición democrática y grupos izquierdistas con inusitada ferocidad: decenas de miles de argentinos e incluso algunos extranjeros residentes fueron víctimas de detenciones, torturas, y no menos de 20.000 desaparecieron. En lo económico se aplicó una política ultraliberal (reducción de aranceles, liberalizacion de movimientos de capitales...) que acabó por intensificar la crisis y extender la hiperinflación.

Las críticas internas y especialmente las internacionales, el distanciamiento con el que los EE.UU. vieron pronto la evolución del régimen, todo eso propició una huida adelante que desembocó en el ataque y ocupación por Argentina de las islas Malvinas, cuya soberanía históricamente había reivindicado el país desde principios del siglo XIX. Gran Bretaña reaccionó a la invasión y en una corta pero decisiva guerra, logró recurperarlas. Este fracaso precipitó los acontecimientos; la impopularidad de la dictadura era enorme y los propios militares acabaron por aceptar una transición del país a la democracia. En las primeras elecciones presidenciales tras el paréntesis dictatorial, Raúl Alfonsín, líder de la Unión Cívica Radical, fue elegido presidente de Argentina.

viernes, 23 de julio de 2010

Dictaduras de América Latina en el siglo XX: Stroessner y Paraguay


Alfredo Stroessner fue la cabeza de una de las dictaduras más duraderas y crueles de América Latina durante el siglo XX. Al frente del Partido Colorado, monopolizó el poder político bajo la aparente forma de un régimen democrático pluripartidista, donde las reglas del juego estaban al servicio del dictador.


La dictadura de Strossner se implantó en 1954 y sólo cayó treinta y cinco años después, fruto de las contradicciones y luchas internas de poder entre los grupos que apoyaron el régimen y la pérdida de ayuda por parte de EE.UU. Strossner gobernó Paraguay de forma autoritaria el país, y se aprovechó del apoyo de otros regímenes dictatoriales de la región. Contó con el respaldo de la oligarquía económica que durante décadas sumió el país en una situación de pobreza y gravísima desigualdad social. También adquirió relevancia internacional las reiteradas acusaciones de ser Paraguay refugio de nazis huidos de Europa tras la Segunda Guerra Mundial. También militantes de extrema derecha española durante la Transición se refugiaron en el país. Strossner, de origen alemán, fue un confeso simpatizante del nazismo. De hecho, está constatada la presencia de Joseff Mengele en el país, años antes de su partida a Brasil donde finalmente murió. En 1989 Strossner huyó del país y se exilió en Brasil. Allí murió en 2006.

miércoles, 21 de julio de 2010

Dictaduras de América Latina en el siglo XX: la dictadura cívico-militar de Uruguay (1973-1985)

Seguimos con nuestra serie "dictaduras latinoamericanas del siglo XX", y nuestra segunda parada la hacemos en Uruguay. Este pequeño estado sudamericano, conocida como la Suiza de América, se caracterizó durante años por su estabilidad política democrática y relativa prosperidad económica. En los años sesenta del siglo pasado, no obstante, la situación social empeoró. Dentro del movimiento obrero uruguayo surgió con fuerza el denominado movimiento tupamaro, organizado de forma muy potente alrededor de la defensa de un proyecto revolucionario de orientación marxista que tomaba como modelo más cercano el de la Revolución cubana. En 1968 optó por la lucha armada como instrumento de participación política a la vez que la extrema derecha y el ejército, hasta entonces bastante alejado de la participación política, actuó como contrapunto en una ambiente de creciente violencia. En 1973, el presidente constitucional, Bordaberry, logró el apoyo de las fuerzas armadas para dar un golpe de estado cívico-militar. La acción contó con el apoyo de la dictadura de Brasil, del momento, y de los Estados Unidos, comprometidos entonces en una lucha muy enérgica contra lo que consideraban movimientos subversivos de extrema izquierda en el cono sur: apenas unas semanas después los militares también asumían el poder por la fuerza en Chile.

El régimen instaurado disolvió el Parlamento e intentó implantar un régimen de carácter autoritario de inspiración fascista. De hecho su modelo intentó imitar buena parte de las construcciones politicas del carlismo español, en lo teórico, y el franquismo en el orden institucional establecido. No lo logró. En cambio, fueron los militares los que asumieron un poder creciente en la dirección del país, y protagonizaron de modo muy directa la represión política de la oposición. El general Gregorio Álvarez estuvo al frente de la jefatura del estado entre 1981 y 1985. Aunque cuantitativamente no adquirió las proporciones de las dictaduras militares argentina o chilena de la época, el régimen uruguayo también persiguió con dureza a sus enemigos políticos: desapariciones, encarcelamiento y exilio . No obstante, no desmantelaron completamente el régimen de partidos histórico del país y, de hecho, pese a que inhabilitaron a muchos dirigentes de los partidos tradicionales (blanco y colorado), otros miembros sí participaron en el entramado institucional de la dictadura. Un plebiscito celebrado en 1980 dio al traste con los intentos de instaurar un régimen constitucional autocrático a su medida y, tras un amplio pacto entre la durante mucha parte de la dictadura dividida oposición democrática, Uruguay celebró elecciones democráticas libres en 1985.

domingo, 23 de mayo de 2010

El caso Mariel: el éxodo de 100.000 cubanos treinta años después; y el apoyo y la oposición en España al castrismo

Hace treinta años las autoridades cubanas permitieron el éxodo de decenas de miles de sus ciudadanos bajo la acusación de desafectos al régimen castrista. El colectivo recibió el nombre de marielitos, por el nombre del puerto cubano desde el que partieron, Mariel. En un país donde la salida al exterior está rígidamente controlada, la iniciativa buscaba básicamente expulsar a una buena parte de los reclusos (en parte delicuentes comunes y otros perseguidos políticos), pero realmente la gran mayoría eran opositores opositores políticos o simplemente cubanos que huían de las duras condiciones de vida y trabajo de la isla. Al puerto de Mariel, distante poco más de 100 millas de la costa de Florida, acudieron decenas de embarcaciones para asistir a los refugiados y desplazarlos a EE.UU. La sospecha sobre la verdadera identidad de los refugiados, ampliamente animada por los dirigentes de la dictadura, marcó el destino de quienes llegaron durante muchos años; incluso una parte de la colonia cubana de Florida no vio con buenos ojos la operación.

En la actualidad Cuba sigue sometido a un régimen dictatorial que viola sistemáticamente los derechos humanos tal como denuncia sistemáticamente Amnistía Internacional. Cuba es una anacronica dictadura comunista en un mundo que transita conforme a los valores de la democracia liberal y el pluralismo politico. Relevancia internacional e interna, en Cuba, han tenido algunas iniciativas recientes. Además de la repercusión crítica internacional por la muerte del disidente Orlanda Zapata, la pasada semana se dio a conocer en Madrid el Manifiesto "Yo acuso al Gobierno cubano", firmado por decenas de intelectuales españoles de todas las orientaciones políticas y que cuenta ya con casi 50.000 adhesiones. No se trata de una posición unánime; entre sus críticos se encuentran el actor Willy Toledo o Miguel Bosé. También, con motivo de la celebración estos últimos días de varias conferencias de la Unión Europea con países de América Latina y el Caribe, parte de la disidencia cubana organizó en Madrid una jornada bajo el título Libertad para Cuba, donde intervino como principal orador el expresidente del Gobierno español José María Aznar, y fue apoyada por FAES, fundación que preside.


lunes, 8 de marzo de 2010

Terremotos en América: Chile, 1960; Caracas, 1967; Perú, 1970; Managua, 1972; México, 1985

En apenas unas semanas, dos intensos terremotos, uno en Haití (12 de enero), otro en Chile (27 de febrero), han devuelto el recuerdo de otros históricos movimientos sísmicos producidos en América durante las últimas décadas. En este post queremos recuperar el recuerdo de algunos de ellos, con el material documental que hoy está disponible en la Red.

Antes del reciente y devastador terremoto de Chile, hubo otros. Tal vez, el de mayor destrucción fue el que azotó el centro y sur del país los días 21 y 22 de mayo de 1960. Un maremoto, posterior, agravó la destrucción material y humana en la costa. Se estima que casi 2000 personas fallecieron. La decidida actuación de las autoridades y la población evitó que la catástrofe fuera mayor ante el riesgo de desbordamiento del lago Riñihue, semanas después, lo que hubiese supuesto la destrucción de la ciudad de Valdivia.

Venezuela también ha sido víctima de movimientos sísmicos. Muy cerca de Caracas, se produjo uno el 29 de julio de 1967. El balance de destrucción y muerte, principalmente en la capital, fue considerable: unos 400 fallecidos en todo el país y el derrumbe total o parcial de edificios emblemáticos de la ciudad.

Por su devastación material y pérdidas humanas, el terremoto de Ancash (Perú, 1970) está catalogado como uno de los más devastadores del siglo XX. La devastación directa que produjo el movimiento sísmico se acrecentó con un gigantesco alud de tierra y hielo sobre la ciudad de Yungay, donde por esta causa directa murieron más de 20.000 personas. Se calcula que el número total de fallecidos pudo ascender a 100.000 en todo el país.

La víspera de Nochebuena de 1972 Managua sufrió uno de los más intensos terremotos de las últimas décadas en Centroamérica. Prácticamente destruyó la capital de Nicaragua y provocó la muerte de unos 12.000 habitantes. En 1931, otro terremoto ya había afectado a la ciudad.

Nuestro recordatorio, forzosamente incompleto, termina con los terremotos de México de los días 19 y 20 de septiembre de 1985. El epicentro se situó en la costa del Pacífico y provocó un número de muertes no inferior a 10.000 personas. Los grandes edificos públicos de la gran urbe mexicana se vieron afectados de forma muy desigual, lo que demostró una vez más que la calidad de las construcciones resulta determinante para apreciar el impacto de una catástrofe natural de estas características.

martes, 19 de enero de 2010

Chile, 1988; Chile, 2010


Hace apenas 20 años, Chile salió de la Dictadura del general Pinochet, y lo hizo democráticamente. El referéndum convocado por el régimen de Pinochet en 1988 para prorrogar su permanencia en el poder se saldó con una victoria de la oposición. Se abría entonces un nuevo régimen democrático que cerraba el paréntesis dictatorial abierto con el golpe militar de septiembre de 1973. Los dos primeros vídeos documentales son spots políticos que publicitaron las dos opciones sobre la que los chilenos tuvieron que optar en aquel momento: la franja del No (de la oposición); y del Sí (de los seguidores de Pinochet). Ganó el No, con el 54 % del voto.

El Chile de las recientísimas elecciones presidenciales se han desarrollado en un contexto muy diferente. La victoria ha sido para el candidato conservador Sebastián Piñera, que sustituirá en la presidencia de la República a Michelle Bachelet. Los spots electorales de los dos candidatos, de Piñera, de la Coalición por el Cambio, y Eduardo Frei por la Concertación, lo podemos ver a continuación.