lunes, 29 de abril de 2013

Del mundial de 1990, contenido de la Webquest Good Bye, Lenin!, y del gol de Sparwasser en el de 1974


La tarea de grupo de la Webquest Good Bye, Lenin! de uno de los equipos de clase está dedicada al deporte en la República Democrática Alemana. La polítización del deporte es un fenómeno tan triste como extendido. En todas las épocas, prácticamente en todos los países, para las más diversas causas. El régimen comunista de la República Democrática Alemana hizo de ello un elemento de propaganda de primer orden y no reparó en emplear medios tan monstruosos como el dopaje masivo de sus atletas de élite. De hecho, este pequeño estado de menos de 20 millones de habitantes se convirtió en una superpotencia deportiva mundial. Rivalizó con EE.UU. y la URSS en el medallero olímpico. Un ejemplo de uso propagandístico notable que hemos visto en clase también fue cómo el régimen explotó la victoria de su selección de fútbol amateur contra la República Federal Alemana en el Mundial, con el mítico gol de Sparwasser


Pero en Good Bye, Lenin!, en los meses de vértigo que mediaron entre la caída del Muro de Berlín (otoño de 1989) y la reunificación alemana (otoño de 1990), los mitos deportivos de la RDA habían ya pasado a mejor vida. Los alemanes del Este vivieron como suya la victoria de la selección de la República Federal en la Copa Mundial de fútbol de Italia de 1990. En la película pudimos ver cómo Alex y su amigo trabajaron frenéticamente instalando antenas de televisión durante el verano de 1990. Los ciudadanos de la RDA descubrían un objeto de consumo de primer orden, la televisión por satélite, algo totalmente prohibido y perseguido en el régimen comunista, y se dispusieron, entusiastas, a seguir los éxitos deportivos de sus compatriotas alemanes occidentales. En la película pudimos ver cómo tomaron las calles y las plazas de Berlin, particularmente la Alexanderplatz, y celebrar la victoria sobre la Argentina de Maradona en la final. Su antiguos hitos y héroes deportivos pasaron al olvido. De hecho su selección, la de la RDA, que no se había clasificado para la fase final del mundial, ya más nunca competiría pues semanas después de la segunda victoria en Italia. Las selecciones deportivas de la Alemania oriental desaparecieron barridas por la reunificación.