jueves, 2 de mayo de 2013

Del Muro de Berlín durante la Guerra Fría, Fechter y Schumann; seguimos con la Webquest Good Bye, Lenin! (HMC)


Hemos visto en clase este interesantísimo documental de la Deutsche Welle sobre cómo era el Muro de Berlín y qué sistemas de control mantenían el ejército y la policía de la República Democrática Alemana para evitar la fuga de sus ciudadanos a Alemania occidental. Entre 1961 y 1989, fecha esta última de apertura del Muro, se calcula que 136 personas murieron intentando cruzarlo por distintos puntos de la capital. No obstante, no se trata de una cifra segura y algunos autores la elevan hasta dos centenares y medio. El número de víctimas si tenemos en cuenta las que murieron en la frontera (fuera de la ciudad) es bastante mayor, y eleva la anterior, al menos, en 250 más. La primera víctima, archiconocida, fue Peter Fechter, en agosto de 1962, y la última Chris Geoffrey, apenas unos meses antes del derribo. En general, los medios empleados para huir de la RDA fueron diversos; el ingenio permitió, en muchos casos, sortear el muro y la frontera intergermana con éxito.


El cadáver de Peter Fechter es recogido por guardias fronterizos de la RDA

También los viajes a occidente, por ejemplo, de científicos -el caso relatado en Good Bye, Lenin (Becker, 2003) correspondiente al padre del protagonista, Alex- o deportistas, eran una buena ocasión para la deserción. La polícía, particularmente la Stasi (seguridad del estado), vigilaba de forma muy estrecha las autorizaciones temporales de salida y los propios viajes. Las represalias que podían sufrir los familiares -aspecto también abordado en Good Bye, Lenin-, disuadía a muchos que, al final, no se atrevían a dar el paso y huir. Otro colectivo que por razón de oficio tenía más facilidad para pararse a occidente era el de los propios guardias fronterizos. La huida de Conrad Shumann, cuyas imagen saltando la alambrada de separación fue inmortalizada por una archiconocida fotografía de Peter Leibing, fue un verdadero símbolo de la Guerra Fría. Cientos de soldados fronterizos pudieron huir, igual que Schumann, otros murieron o fueron detenidos en el intento.



La construcción del Muro de Berlín, en 1961, también supuso un motivo propagandístico de primer orden hábilmente utilizado por EE.UU. en el contexto de la Guerra Fría. Los norteamericanos intentaron, con bastante éxito, ganarse la simpatía de la población de Berlín oeste y, en general, de los alemanes del oeste. Ya había sucedido así durante el bloqueo de la capital, parte occidental, en 1948, donde gracias al puente aéreo se mantuvo el dominio de los aliados occidentales sobre la parte de la ciudad que les había correspondido al final de la Segunda Guerra Mundial. Al levantarse el Muro los norteamericanos tuvieron una nueva ocasión para denunciar la falta de libertad en los países del bloque soviético. Era evidente, a ojos vista, que muchos de los habitantes de estos estados querían huir a occidente, no vivir en un régimen político comunista y de economía planificada socialista. De hecho, antes de la construcción del Muro, entre 1949 y 1962, se estima que casi 3 millones de alemanes del este abandonaron el país. 

Seguimos trabajando la Webquest. Ahora nos centramos en la elaboración de las dos tareas, la individual y la grupal. Ánimo y adelante.