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miércoles, 13 de junio de 2012

Razones "históricas" de unos incidentes en el partido Polonia-Rusia de la Eurocopa; y de la película Katyn



Últimos días de clase y, en nuestro caso, trabajos y exámenes concluidos. Solamente tenemos pendiente algún examen de recuperación. Merecido descanso y más tiempo y ocasiones para "asomarnos" al mundo que nos rodea, especialmente el de nuestros intereses y aficiones, con "ojos" de historiador. Si te gusta el fútbol, seguirás con atención los partidos de la Eurocopa que se celebra este año en Polonia y Ucrania. En el anterior post pudimos ver como Gdansk, la sede actual de la selección española, es una ciudad muy significada en la Historia europea del siglo XX, protagonista principal de interesantísimos acontecimientos del periodo de entreguerras, de la Guerra Fría... Hoy, en cambio, nuestra atención se sitúa en Varsovia. En las proximidades del Estadio Nacional de Polonia, antes y después de la celebración del partido Polonia-Rusia, aficionados ultra de ambas selecciones se enzarzaron en una batalla campal justificada "aparentemente" en la animadversión histórica que estas dos grandes naciones vecinas han tenido en décadas precedentes.

   

 Los incidentes se iniciaron con la llegada de aficionados rusos a las proximidades del estadio. La marcha conmemoraba el aniversario del surgimiento de la Federación Rusa, el estado refundado sobre la antigua República Socialista Federativa Soviética Rusa, efemérides relativamente reciente y que los nacionalistas rusos celebran como hito de reafirmación de la hegomonía rusa en Europa Central y Oriental tras el duro golpe políticoque supuso para Rusia la desintegración de la URSS al concluir la Guerra Fría. Polonia ha sido históricamente uno de los países sobre los que Rusia ha ejercido su expansionismo. Así fue hasta la conclusión de la Primera Guerra Mundial, cuando sobre territorio de la antigua Rusia zarista, el Imperio Alemán y el Imperio Austro-húngaro, se constituyó el nuevo estado polaco. Y también Polonia sufrió, al acabar la Segunda Guerra Mundial, primero la ocupación y posteriormente, durante la Guerra Fría, la opresión rusa a través del régimen comunista instaurado en el país y que se granjeó pocas simpatías entre la población polaca. Otro capítulo muy cuestionado en la historia común del siglo XX es el de la matanza de Katyn. Entre unos 15000 y 2000 polacos, la mayoría oficiales de su ejército, oficiales del ejército polaco fueron asesinados por agentes soviéticos durante la primavera de 1940. La URSS se había beneficiado del reparto de territorio polaco pactado con la Alemania nazi en el Acuerdo secreto Ribbentrop-Molotov firmado días antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. El fin último era eliminar a la élite política y social polaca anticomunista. Durante años los gobernantes de la Polonia comunista dieron por buena la versión soviética de los hechos, que atribuía la responsabilidad de las muertes a los ocupantes alemanes del país. La película polaca Katyn (Wajda, 2007) por ejemplo, ha tenido problemas de exhibición en salas de cine de Rusia por la oposición pública de ciertos grupos políticos nacionalistas y simpatizantes del estalinismo. También su emisión por televisión en Rusia estuvo envuelta en polémica.

miércoles, 14 de octubre de 2009

La película "Katyn": una mirada a los crímenes estalinistas

Hace unos días llegó a las carteleras españolas Katyn (Andrzej Wajda, 2007). Se trata de una película polaca que aborda uno de los primeros grandes crímenes de la Segunda Guerra Mundial: el asesinato de al menos unos 4.100 polacos, en su gran mayoría oficiales del ejército polaco, en el bosque de Katyn, acaecido en la primavera de 1940. Acordada la división de Polonia entre la Alemania y la URSS gracias al Pacto secreto germano-soviético (agosto de 1939), nazis y soviéticos invadieron y dividieron el país en dos zonas de ocupación. Stalin, máximo dirigente soviético del momento, decidió la eliminación de buena parte de los prisioneros polacos en poder del Ejército Rojo. Su brazo ejecutor fue el comisario Beria. No fue el de Katyn la única masacre de los soviéticos en Polonia. Muchos prisioneros, no sólo militares, sino también intelectuales, dirigentes políticos nacionalistas…, fueron asesinados en otras actuaciones. En total se estima que los eliminados en el conjunto de tres masacres acaecidas en la primavera de 1940 se sitúa en torno a los 25.000 ciudadanos polacos.

En 1941 la situación política cambió y la URSS fue invadida a traición por los nazis. Dos años después, en 1943, los alemanes hicieron pública la existencia de las fosas comunes en Katyn. Inmediatamente las autoridades nazis culparon a los comunistas soviéticos y aprovecharon el crimen para lanzar una intensa campaña propagandística anticomunista: el documental que aquí podemos ver, del régimen de Vichy (franceses colaboracionistas), es un buen ejemplo. También Franco envió a un representante, Giménez Caballero, quien dio testimonio público del crimen a través de un libro: La matanza de Katyn (visión de Rusia). Los soviéticos negaron cualquier responsabilidad en los hechos pero su testimonio no fue creíble, especialmente para el gobierno polaco en el exilio –en Londres-, que rompió relaciones con Moscú. Churchill, conocedor de la autenticidad del hallazgo y la imputación hecha por la Alemania nazi, por conveniencia bélica, prefirió dar credibilidad a la versión soviética.

El final de la Segunda Guerra Mundial, con la total ocupación soviética de Polonia y posterior establecimiento de un régimen dictatorial comunista, tuvo el efecto de prorrogar durante décadas el reconocimiento soviético del crimen. En los Juicios de Nuremberg, la farsa soviética llevó a que se intentara procesar a algunos oficiales nazis por el hecho, aunque finalmente no fue tomado en cuenta y no hubo ninguna condena por los hechos. Ni siquiera la desestalinización de los años cincuenta permitió que Moscú asumiera su responsabilidad. Eso sucedió en 1990, ya acabada la Guerra Fría. Se desclasificaron documentos secretos soviéticos y nuevas fosas comunes fueron localizadas y sus cadáveres, en algunos casos, exhumados.