domingo, 20 de mayo de 2012

De Checkpoint Charlie y películas de espionaje en el Berlín de la Guerra Fría; y seguimos con la WebQuest Good Bye, Lenin

Checkpoint Charlie y el Muro de Berlín (en construcción). 1961. Fuente

Berlín es la ciudad protagonista principal de la Guerra Fría: la ciudad dividida por las potencias aliadas vencedoras de la Segunda Guerra Mundial. Berlín Este, zona de ocupación soviética, se incorporó a la República Democrática Alemana; las zonas de ocupación en la ciudad de británicos, franceses y norteamericanos, Berlín Oeste, vinculado a la República Federal de Alemania, fue de hecho un territorio reducido y rodeado, un enclave en el territorio de la RDA.

En una ciudad profundamente dividida, punto de tensión extremo de la Guerra Fría, los pasos fronterizos adquirían una particular importancia. Ésta fue aún mayor cuando, en 1961, las dos partes de Berlín quedaron férreamente separadas gracias al Muro levantado por batallones de trabajadores voluntarios del SED y otras organizaciones de la RDA. Entre los enclaves fronterizos, sin duda, el más famoso fue el conocido como Checkpoint Charlie. El Muro de Berlín es uno de los temas centrales de las seis presentaciones que estamos desarrollando en grupos de trabajo como tarea de la WebQuest Good Bye, Lenin.




Checkpoint Charlie, paso fronterizo norteamericano en Berlín, fue testigo de canje de espías, operaciones rocambolescas diversas, siempre con el Berlín dividido como elemento común. Podemos recuperar ese escenario hoy, en buena medida, gracias a películas como la clásica Berlin Express (Tourneur, 1948), Cortina Rasgada (Hitchcock, 1966), la británica Funeral en Berlín (Hamilton, 1966) o Espionaje en Berlín (Pierson, 1969), entre un largo etcétera de producciones cinematográficas que han recogido de modo muy ajustado el ambiente de intriga en la ciudad durante los años cincuenta, sesenta, setenta… Pero también hay episodios particularmente trágicos vinculados a Checkpoint Charlie, como la muerte de ciudadanos de la RDA que huían hacia el Oeste. De entre ellos, tal vez el caso más conocido fue el de Peter Fechter,  quien murió trágicamente al intentar cruzar el Muro en 1962. Fue la primera víctima de la frontera berlinesa tras levantarse el muro apenas unos meses antes.  Años después el cantante español Nino Bravo popularizó en España la historia personal de este  obrero de Berlín Oriental con el tema Libre.


Tras la caída del Muro, el puesto fue demolido en junio de 1990. Diez años después, en un entorno urbano remozado y totalmente abierto, sin Muro yo, se procedió a la inauguración de una reconstrucción de la primera caseta de control.