jueves, 20 de septiembre de 2012

Vemos "Memoria de España: El regreso de los Borbones"; y de la diferencia entre monarquía absolutista, constitucional y parlamentaria (HE)


La marea trae olas, normalmente no tan gigantescas como ésta. Como una marea ha llegado el curso; y olas y mareas han sido símbolos empleados en la primera clase de historia para que podamos reconoce y distinguir algunos de los primeros contenidos conceptuales el curso, los referidos a los tipos de monarquías que podemos distinguir en el largo y accidentado discurrir de la historia contemporánea de España. Empezamos el curso y lo hacemos aprovechándonos de los contenidos de la serie de TVE "Memoria de España: El regreso de los Borbones". Nos centramos en el estudio del primer bloque de contenidos (temas 1, 2, 3, 4 y 5), que cronológicamente se sitúa en el periodo de la Restauración borbónica (monarquía constitucional) comprendido entre 1875 y 1923. Trabajamos en clase y en casa, con el eje cronológico y el cuestionario. Poco a poco; no hay prisa. Primeros pasos, lentos pero seguros, encaminados a que dominemos conceptos básicos que nos ayuden a comprender la Historia española del siglo XX.

Eje cronológico (1808-1931)

Hoy, precisamente, ahondamos en un concepto básico. ¿Qué tipos de monarquías podemos distinguir como formas de estado en la Historia de España (y de cualquier estado europeo en general)? Y para ello nos hemos valido de una "línea" o mejor aún, "una marea, con sus olas". Hay una tendencia, la marea, y movimientos cortos de flujo y reflujo (olas), pero que no pueden romper la tendencia marcada por la marea. ¿Nos suena?

Monarquía absolutista. El rey concentra "todos" los poderes del estado, sin límite. Obviamente, si no hay límites a sus poderes (ejecutivo, legislativo y judicial), no es posible que haya constitución. Soberanía real. Los habitantes de sus territorios tienen la condición de súbditos, sin derechos políticos. El orden social y político se basa en el privilegio. Hay grupos sociales (estamentos) privilegiados y cerrados, como la nobleza o el clero (Iglesia), pero también hay territorios privilegiados (con sus fueros o forales), por ejemplo, los territorios vascos y Navarra a principios del siglo XIX. En la Historia de España del siglo XIX son ejemplos de régimen absolutista, no solo el reinado de Carlos IV anterior a la invasión napoleónica (Guerra de la Indepedencia, 1812), también el periodo de reinado de Fernando VII entre 1914 y 1820.

Monarquía constitucional. El rey ya no concentra todos los poderes sino que los comparte con la representación del pueblo en el parlamento (en España, las Cortes). La soberanía es compartida entre el Rey y las Cortes. El instrumento que "limita" ese ejercicio del poder es la constitución. Una constitución liberal, como el Estado (ya no es absolutista sino liberal, basado en la igualdad ante la ley), pero no es democrático. El sufragio (derecho al voto) no es universal, sino censitario (solamente votan personas con alto nivel de renta o grandes contribuyentes). Es un régimen que beneficia a la burguesía, apenas a los campesinos y trabajadores y que por lo general provoca rechazo en los antiguos estamentos privilegiados (nobleza e Iglesia). Un ejemplo sería la larga etapa de reinado de Isabel II regida por la Constitución de 1845. 

Monarquía parlamentaria. El rey está sometido a la voluntad del pueblo, verdaderos ciudadanos titulares en igualdad y todos (sufragio universal) de derechos políticos. Soberanía popular. Ese control de la Corona, de otras instituciones y en general de los poderes del Estado viene dado por la constitución. Es un régimen liberal pero además, éste sí, democrático. Ejemplos son el reinado de Amadeo de Saboya durante el Sexenio Democrático o el régimen político actual. También basado en soberanía popular pero sin que un rey sea jefe del estado nos encontramos la república democrática. Regímenes de estas características, democráticos y republicanos, fueron la Primera República (1873-1874) y la Segunda República (1931-1936).

España actualmente tiene como forma de política del estado o forma de gobierno una monarquía parlamentaria y así se reconoce en la Constitución de 1978. La mayoría de los estados occidentales son repúblicas democráticas pero también hay monarquías parlamentarias, principalmente en Europa. Tal vez el ejemplo histórico y actual de principal monarquía parlamentaria es la británica.