domingo, 10 de junio de 2012

Gdansk, sede de España en la Eurocopa, y también cuna del sindicato Solidaridad de Walesa en la Guerra Fría


La selección española de fútbol, actual campeona de Europa y del Mundo, llega a Gdansk para jugar su primer partido de la Eurocopa 2012. Este reportaje de la organización del torneo nos presenta la ciudad con la inclusión de una breve semblanza de tal vez su ciudadano más conocido mundialmente, Lech Walesa. Gdansk es una ciudad "histórica" del siglo XX. Su historia es un extraordinario ejemplo de la atormentada trayectoria de Europa durante esta centuria.

El nombre histórico de la ciudad, en alemán, es Dantzig. De hecho fue ciudad de Prusia desde finales del siglo XVIII hasta su incorporación al II Reich. Con 80 % de su población de nacionalidad alemana, tras el Tratado de Versalles (1919) dejó de formar parte de Alemania para pasar a ser protectorado polaco bajo tutela de la Sociedad de Naciones: Estado Libre de Dantzig. Este hecho fue aceptado a regañadientes por Alemania y especialmente por la mayoritaria población alemana de la ciudad. En 1939 la Alemania nazi ocupó la ciudad hasta que en 1945 pasó a formar parte de Polonia y prácticamente su población de origen alemán, igual que sucedió en muchos enclaves de la vecina Prusia Oriental, repartidos entre los estados polaco y los soviéticos de Rusia (Kalingrado, antigua Konigsberg) y Lituania. La eslavización de la ciudad fue particularmente intensa en los primeros años de la posguerra, ya con el régimen comunista (República Popular de Polonia).


Durante la Guerra Fría, Gdansk fue una ciudad particularmente levantisca contra el régimen comunista impuesto en Polonia. No obstante, su fama mundial procede del surgimiento en sus astilleros de un movimiento sindical libre, el sindicato Solidaridad (Solidarność), con su mítico líder Lech Walesa al frente. En 1980 los trabajadores afiliados al sindicato iniciaron una huelga que fue un éxito. De hecho el prestigio de la organización, apoyada especialmente por la Iglesia Católica, fue tal que se convirtió en una fuerza social y política muy poderosa, con millones de afiliados y simpatizantes. El régimen comunista, ante el temor a perder el control de la situación, optó por reprimirlo y el entonces Primer Ministro, el general Jaruzelski, impuso la ley marcial en diciembre de1981. Sólo se levantó en 1983 y lentamente, por la presión interna e internacional (de Occidente y especialmente del papa polaco Juan Pablo II), se fue abriendo un periodo de cierta tolerancia hacia el movimiento. Entre 1989 y 1990, la presión popular y especialmente la del sindicato Solidaridad fueron determinantes para la caída del régimen comunista de Polonia, igual que sucedió con otros estados del bloque soviético.

Solidaridad y Walesa, su lucha, es un preludio de la Caída del Muro de Berlín, acontecimiento histórico central que nos ha ocupado y nos sigue ocupando en clase gracias a la exposición pública de las tareas finalmente realizadas de nuestra WebQuest Good Bye, Lenin