viernes, 6 de enero de 2012

Otras películas sobre el Titanic: "Titanic", "Una noche para recordar" y "Salvemos el Titanic"


Nuestra atención sobre la tragedia del Titanic, con vistas a trabajar en la Webquest Un espía en el Titanic, se ha centrado en la archifamosa y no precisamente antigua película Titanic de James Cameron. Impactante y, desde luego, a fecha actual, un siglo después del hundimiento, la película más relevante sobre el hecho. Pero hay otras, muy meritorias, anteriores.

La primera que proponemos es Titanic (Negulesco, 1953). El embarque y especialmente las escenas del trabajo en la sala de máquinas nos recuerda, mucho, la película de Cameron. Evidentemente los medios eran mucho más limitados, hace sesenta años casi, y las dos horas del hundimiento se recogen con mucha más sobriedad, eso sí, con una muy lograda carga dramática. Logró cuatro premios Oscar en 1954. No obstante, la película, rodada en blanco y negro, no destaca precisamente por su fidelidad a los hechos realmente acontecidos.


Una noche para recordar (A night for remember, Ray Ward Baker, 1958) es otra de las películas dedicadas a la tragedia del Titanic. En este caso la película se basa en la adaptación de una novela de igual titulo al de la película de Walter Lord, un fanático seguidor desde niño de todas las informaciones conocidas sobre el hundimiento. La película, no obstante, se inicia con una escena que no se ajusta a la realidad, el bautizo del buque, pero en términos generales el relato es bastante más fiel a los hechos que en el caso de la película de Negulesco.


Acabamos nuestra relación con Rescaten el Titanic (Raise The Titanic, Jameson, 1980). Realmente no se trata de una película que nos permita conocer realmente qué sucedió pues el guión, que adapta el argumento de una de las más conocidas novelas de Clive Cussler de igual título, utiliza el acontecimiento para recrear una historia de ficción: el rescate de misterioso mineral embarcado por mineros norteamericanos que trabajaban en Rusia. No gozó del favor de la crítica y provocó un rechazo tal del novelista que se negó durante 25 años a que ninguna de sus novelas fuera adaptada al cine por Hollywood.