lunes, 9 de mayo de 2011

La izquierda abertzale: algunos apuntes de su participación política desde la Transición (Herri Batasuna)


Logotipo de Herri Batasuna. Fuente: Wikipedia

Sortu, Bildu..., el debate actual sobre la legalización o ilegalización de estas formaciones políticas nacionalistas vascas, nos ha ayudado a volver la vista sobre cuál ha sido el papel político de la autodenominada izquierda abertzale en la historia política reciente de España y el País Vasco. En un pasado y reciente post hicimos una aproximación al sistema de partidos políticos español durante la transición democrática. Escribimos entonces, y en otras ocasiones, sobre el nacionalismo vasco, particularmente sobre el PNV, pero apenas hemos incidido en la izquierda nacionalista radical vinculada o próxima a ETA, en mayor o menor medida -tema de controversia política en el que no entramos-, parte de lo que en su conjunto se ha venido a autodenominar por sus seguidores y miltantes como Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV).

El mismo año de la muerte del general Franco, se crea KAS (Koordinadora Abertzale Socialista), conglomerado de organizaciones nacionalista vascas de izquierda que buscan, a través de la organización política, lograr el objetivo del ejercicio de la autodeterminación de Euskal Herria (la tierra de los vascos). Estamos aún en un doble contexto de fortísima confrontación en el seno de la sociedad vasca: la represión de los últimos meses de la dictadura franquista y los inicios de la monarquía, y la fortaleza y el atractivo que aún tenían en años de la Guerra Fría las experiencias de socialismo real. KAS se presentaba como el brazo político de ETA, cuya actividad terrorista, lejos de desaparecer a la muerte de Franco, se recrudeció. Otro objetivo perseguido, éste inmediato, era la concesión de amnistía para los militantes de ETA encarcelados. Este conjunto de fuerzas se presentó dividido ante las primeras elecciones generales celebradas en 1977. Una parte pidió la abstención como medida de presión para el logro de la amnistía, pero otros partidos y agrupaciones políticas como Euskal Sozialista Biltzarrea (ESD), Acción Nacionalista Vasca (ANV) y Euskadiko Ezkerra (EE) sí se presentaron, pero por separado. La victoria en esas elecciones en el País Vasco correspondió al Partido Nacionalista Vasco (PNV), partido nacionalista democrático desvinculado totalmente de ETA y el MLNV. 

Durante la legislatura constitucional el escenario político en el País Vasco fue particularmente tenso: se mantuvo y se acrecentó la actividad terrorista de ETA a la vez que la represión aún ejercida en algunas ocasiones por los cuerpos de seguridad del estado y agentes incontrolados actuaba como contrapunto. También la izquierda abertzale sufre un proceso de división interno. Una parte, singularmente representada por Euskadiko Ezquerra -posteriormente secundada por ETA político-militar-, optó progresivamente por aceptar la vía autonomista, también respaldada por el PNV, mientras los grupos más radicales, en relación estrecha con ETA militar, optaron por rechazar de plano esta opción y apostó por mantener la relación de conflicto basada en la actividad terrorista, la autodenominada por el MLNV como lucha armada. Este último grupo fue el origen de Herri Batasuna, al que se sumó la mayor parte de las organizaciones que en octubre de 1977 se habían constituido en la llamada Mesa de Alsasua. La constitución del Consejo General Vasco (régimen preautonómico) y, tras la aprobación de la Constitución Española de 1978, la concesión del régimen autonómico a través del Estatuto de Guernica (1979), implicó la definitiva y contundente división entre ambos mundos del nacionalismo vasco de izquierda en dos grandes formaciones: Euskadiko Ezquerra (aceptan la vía autonómica) y Herri Batasuna (la rechazan).

Herri Batasuna se constituye como coalición de partidos en abril de 1978 a partir de la misma Mesa de Alsasua. Formaron parte de ella ANV, ESB, HASI, LAIA y el grupo de independientes de la Junta de Apoyo. Contó también con el respaldo de KAS (con Gestoras Pro Amnistía, el sindicato LAB, la organización juvenil Jarrai...). Se presentó a las elecciones generales de 1979, donde obtuvo 3 diputados y 1 senador, con algo más de 170.000 votos. En las eleciones municipales y forales celebradas semanas después consiguió un notable éxito pues logró una presencia política dominante en muchos municipios de Guipúzcoa y la margen derecha del Nervión en Vizcaya, Valle de Ayala en Álava y la Navarra vascoparlante. En las ciudades y especialmente en Álava su presencia era notablemente menor. Su programa máximo, tal como hemos indicado, tiene como meta el reconocimiento del derecho a la autodeterminación del pueblo vasco, pero éste tiene expresiones instrumentales más concretas, como la reivindicación de la unidad política de los territorios vascos divididos entre el Estado francés (País Vasco francés) y español (Comunidad Autónoma Vasca y Navarra), la retirada completa de las FF.AA. y los cuerpos de seguridad españoles (Policía Nacional, Guardia Civil...), el fomento del uso social y oficial del euskera (particularmente en la escuela), la amnistía de los presos pertenecientes a ETA, en los años ochenta la oposición a la instalación de la central nuclear de Lemóniz o años después la construcción de determinadas infraestructuras públicas (autovía de Leizarán, más recientemente la Y vasca de AVE), etc. El siguiente vídeo producido por asociaciones pertenecientes al autodenominado MLNV expresa ese programa máximo e instrumental con bastante claridad.


La participación política de la izquierda abertzale en las elecciones no se ha correspondido siempre con la asistencia de sus electos a las sesiones plenarias de los órganos de representación política. Así sucedió, por ejemplo, durante los años ochenta y buena parte de los noventa con el Parlamento Vasco, también con el Parlamento de Navarra. Los diputados y los senadores electos de Herri Batasuna y versiones posteriores del mismo grupo político (Euskal Herritarrok, Batasuna...) tampoco han participado en las sesiones de las dos cámaras de las Cortes Generales. En cambio, sí han estado presentes, cuando han logrado representación, en el Parlamento Europeo. En 2002, en aplicación de la Ley de Partidos Políticos aprobada por las Cortes Generales, Batasuna fue ilegalizada. Los recursos presentados por la izquierda abertzale en su momento ante distintas instancias españolas (Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional) o europeas (Tribunal Europeo de Derechos Humanos) avalaron la decisión de prohibición. Hasta su ilegalización, Herri Batasuna y posteriores presentaciones de la izquierda abertzale se presentaron libremente a las elecciones convocadas y se beneficiaron de los cauces de publicidad institucional en los medios públicos de comunicación. El siguiente spot, correspondiente a Euskal Herritarrok de 1999, refleja bien el ideario de la formación política.