sábado, 18 de agosto de 2012

Verano de historias olímpicas: deporte y candidaturas de ciudades de América Latina; Río de Janeiro 2016


Sucedió el día 2 de octubre de 2009 en Copenhague. El entonces presidente de Brasil Lula Da Silva se dirigía a los miembros del Comité Olímpico Internacional para defender la candidatura de Río de Janeiro para organizar los JJ.OO. de verano de 2016. Se apoyó en un mapa (vídeo, 1´20´´). En él se podía comprobar cómo América del Sur nunca había sido sede de JJ.OO., ni de verano ni de invierno. Ciudad de México ha sido hasta ahora la única sede de América Latina, en 1968. Frente a Río competían otras ciudades que, en ese mismo mapa, estaban rodeadas de otras ciudades que ya habían sido sedes olímpicas. Algunas incluso ya los habían organizado con anterioridad. Los JJ.OO., expresó Lula Da Silva, han olvidado la realidad emergente de América Latina durante más de un siglo. Horas después, el Comité Olímpico designaba a Río de Janeiro como sede, en reñida votación final contra Madrid. 

Ahora bien. Siendo América Latina una región mundial con un gran peso demográfico y con un nivel económico ascendente, ¿es una potencia deportiva mundial? ¿Ha aspirado a celebrar JJ.OO. con anterioridad? Londres 2012 da una buena respuesta a la primera pregunta. Países punteros a nivel mundial de la región como Brasil o México únicamente lograron 17 y 7 medallas respectivamente. Incluso potencias regionales de tipo medio, como Colombia, Argentina o Venezuela, con 8, 4 y 1 medalla respectivamente, han sido sobrepasadas en el medallero por países con mucha menos población que ellos como Nueva Zelanda, Países Bajos o la República Checa. Tampoco el argumento utilizado por el expresidente brasileño es del todo correcto. Es verdad que América Latina apenas ha tenido experiencia en la presentación de candidaturas para la organización de los JJ.OO. pero también han sido muy pocas las ocasiones en las que sus ciudades han presentado su candidatura. Solamente tres lo han hecho en alguna ocasión. Buenos Aires y Río de Janeiro fueron las primeras, en 1936, sin éxito. Estuvo a punto la capital argentina de lograrlo en 1956. Solamente un voto le separó de la triunfadora, Melbourne. Ciudad de México, que sí lo logró en 1968 al imponerse a otras ciudades, entre ellas Buenos Aires, lo había intentado en 1960. Buenos Aires reiteró candidatura en 2004, sin éxito tampoco. Lima, Buenos Aires, Monterrey y Bogotá estudian seriamente la opción de presentar candidatura para organizar los de 2024. Ninguna ciudad de América del Su ha presentado nunca su candidatura a organizar los JJ.OO. de invierno aunque en este caso la diferencia de estaciones incide de modo muy directo de forma desfavorable. Confiemos que Río de Janeiro 2016 marque el cambio de tendencia en el terreno deportivo y organizativo. Ha sido ha sucedido, en lo deportivo, con países que han tenido en la organización de sus JJ.OO. en alguna de sus ciudades un revulsivo para la superación de éxitos deporticos. Ejemplos claros de ello fueron Seúl 1988 con Corea del Sur o Barcelona 1992 con España.