sábado, 28 de abril de 2012

Aproximación al cine nazi antisemita: "El Judío Eterno"; y de nuestra línea Dipity de cine histórico para el siglo XX


Concluimos en clase el estudio de la Segunda Guerra Mundial. Durante este curso hemos puesto particular atención en el estudio del antisemitismo como fenómeno político y social de la época. El nazismo no creo el antisemitismo en Europa, cierto, pero como ideología política fue capaz de aprovecharse de un sentimiento muy arraigado entre la población europea, no solamente entre la alemana. 

El cine de propaganda nazi tuvo en el antisemitismo, en el intento de culpar a la población judía europea de los males que aquejaban al continente, un tema favorito y recurrente.Tres son las grandes películas de propaganda nazi: Los Rothschild (Erich Waschneck, 1940); El Judío Suss (1940) y El Judío Eterno (Hippler, 1940), las dos primeras de ficción, la última documental y de la que algunos fragmentos cortos hemos podido compartir en clase. 

El Judío Eterno (Der ewige Jude) combina imágenes reales contemporáneas -por ejemplo, de los ghettos judíos de Polonia pocos meses después de la conquista del país por el III Reich- junto a otras anteriores, algunas documentales otras dramáticas, como las correspondientes a la película El Vampiro de Dusseldorf    (Lange, 1931). Se recurre a una proyección manipulada y escasamente elaborada de los tópicos antisemitas más comunes en la Europa del momento, como la supuesta generalización de la usura y el individualismo más extremo entre la burguesía judía (banqueros y comerciantes), el infanticidio de niños cristianos o el mero descuido de vestimenta y aseo personal en los judíos de condición social baja en los ambientes rurales de la Europa del Este. Un ejercicio realmente repugnante y grosero de manipulación de la conciencia de los alemanes y parte de la población de los territorios ocupados. 

Hace apenas unos días, el Círculo de Bellas Artes de Madrid organizó con gran éxito el ciclo El celuloide del odio: la trilogía antisemita del cien nazi que incluyó la proyección de estas tres películas antisemitas de 1940. Desde hace casi un año, en Historia a por Todas construimos una propuesta de películas de cine de contenido histórico para el estudio escolar de acontecimientos y procesos sociales relevantes del siglo XX a través de la construcción de una línea del tiempo en Dipity: Hechos del siglo XX y cine histórico. Incluimos El Judío Eterno, junto a Katyn (Wadka, 2007) y El Pianista (Polanski, 2002), como película de contenido potencialmente valioso para el estudio de la Invasión de Polonia al inicio de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias políticas y sociales.