domingo, 11 de enero de 2009

Primera Guerra Mundial: beligerantes, el papel de Rusia, estrategia y desarrollo

La Primera Guerra Mundial fue un conflicto donde surge una nueva dimensión bélica: la submarina. Esta semana hemos iniciado el estudio del tema La Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa. Hemos presentado ya la Webquest, John Reed entrevista a Lenin, que nos servirá especialmente para conocer las circunstancias previas y el desarrollo de la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia, la primera revolución socialista triunfante que da paso a una dictadura del proletariado.

Este post, el texto, lo vamos a dedicar a hacer una breve y muy simplificada reseña de la configuración de los bandos contendientes y el papel de Rusia en ella, algo complejo. El podcast final, en cambio, se centra en una descripción y análisis, también breve y sencillo, de las estrategias seguidas por los contendientes y el desarrollo mismo de la guerra. También contamos con una presentación .ppt que vamos a utilizar en clase.

Uno de los bandos contendientes o beligerantes es la Entente o Aliados, herederos en buena medida de la Triple Entente de los años previos, formada por Gran Bretaña, Francia y Rusia, y a la que se agregó buena parte de los estados de Europa del momento, como Bélgica, Serbia, Rumanía, Grecia…, incluso Italia, en 1915 –vinculada en la fase previa a la guerra a la Triple Alianza y que al inicio de ésta optó por la neutralidad-, y EE.UU. desde 1917. También Japón, en Extremo Oriente, se incorporó a este bando desde el inicio del conflicto.

El otro bando beligerante son los denominados Imperios Centrales y es heredero de la Triple Alianza, en parte al menos, pues integra a Alemania y el Imperio Austro-húngaro. A él se agrega desde el inicio el Imperio otomano o turco, y en 1916, Bulgaria.

El elemento, en cierto sentido peculiar de la guerra, lo aporta Rusia. Hasta la Revolución de Febrero de 1917 el zar Nicolás II mantuvo al país en la guerra, no sin dificultad pues los reveses militares eran frecuentes y la impopularidad que adquirió por mantener el esfuerzo de guerra, considerable. De hecho fue este rechazo popular el desencadenante de la revolución que le llevó a perder el trono. le lleRela , tanta que perdió con ella el trono. El nuevo gobierno provisional surgido de la Revolución de Febrero, apoyado especialmente por socialistas moderados (mencheviques) y liberales, quiso seguir con la participación de Rusia en la guerra, participación que siguió siendo igual de ruinosa y fue el impulso del triunfo de la Revolución de Octubre de 1917, ésta obrera y socialista, liderada por los bolcheviques (futuros comunistas, Lenin, Trostky). Una de las medidas casi inmediatas de las nuevas autoridades bolcheviques (soviéticas) fue la negociación de una paz por separado –es decir, desentendiéndose de los compromisos previos con la Entente- con Alemania y Austria-Hungría. Es lo que se conoce como Paz de Brest-Litovsk. Rusia hubo de ceder mucho territorio occidental del antiguo Imperio zarista a los Imperios Centrales. Como al final la victoria de la guerra perteneció a la Entente, británicos, franceses y demás aliados no invitaron a las nuevas autoridades soviéticas a la negociación y firma de los tratados de paz (Paz de París) y Rusia, en cierto sentido, perdió por segunda vez la guerra, pues los territorios cedidos no le fueron ya devueltos. Peor aún, los ganadores de la guerra alentaron y apoyaron en Rusia la causa de los contrarrevolucionarios (Ejército Blanco) contra los comunistas (Ejército Rojo) en la Guerra Civil rusa que se inició pocos meses después de la Revolución de Octubre.

La Primera Guerra Mundial: estrategia y desarrollo