martes, 15 de marzo de 2011

"Asignatura pendiente" y "Solos en la madrugada": dos películas para conocer la sociedad española de la Transición


Nos adentramos en el estudio de los primeros meses de la Transición Democrática, extremadamente intensos desde la perspectiva de la política: muerte de Franco, proclamación de Juan Carlos de Borbón como nuevo Jefe del Estado, constitución de la Platajunta, sustitución de Arias Navarro por Adolfo Suárez como Presidente del Gobierno, primeras medidas reformistas del Presidente Suárez, Ley para la Reforma Política, amnistía..., acontecimientos todos que fueron vividos por millones de españoles como el cierre de una etapa histórica y el inicio de otra, de más libertad, democrática... El cine español ha retratado esa época, mejor probablemente desde la perspectiva social que desde la política. Entre las películas que nos ayudan a comprender esos años, destacamos aquí dos, de José Luis Garci como director: Asignatura Pendiente (1977) y Solos en la madrugada (1978).

Asignatura Pendiente sigue siendo hoy una referencia imprescindible para comprender la frustración que la falta de libertades produjo en una generación de españoles que vivió la apertura democrática desde una edad madura, conscientes de lo diferente que hubiesen sido sus mejores años, los de la juventud, en un contexto social y político más abierto y tolerante. Garci se acerca a la vida de un joven abogado progresista, José, que vive con desencanto su separación matrimonial en una época en la que esta situación aún era muy excepcional. Intenta recuperar una relación de pareja, en este caso con una ex-compañera y amiga de la universidad, Elena, víctima de un matrimonio convencional sin amor y del que los prejuicios de la época le impide huir. El divorcio, la censura, la represión de la oposición antifranquista, la posición de marginalidad social de la mujer y de subordinación al hombre, todo ello queda reflejado en la primera gran película de Garci.




Desde una perspectiva periodística y ambientada unos meses después, Solos en la madrugada es también otra película imprescindible para aproximarnos a la sociología española de la primera transición democrática. Jose (también protagonizado por José Sacristán y con una caracterización análoga a la del abogado de Asignatura pendiente) es un periodista de éxito, conductor de un programa de radio de madrugada que entabla una particular relación con su audiencia. El reclamo es similar al de Asignatura pendiente: favorecer el autoconocimiento de una generación de españoles que aún ve con dificultad y temor su encuentro con las libertades tras la desaparición de la dictadura franquista. El argumento de la película cuenta con la narración radiofónica de, tal vez, el más simbólico acontecimiento de la Transición, la legalización del PCE, al que pertenecía desde la clandestinidad el protagonista.

Treinta y cinco años después, nuevas generaciones de españoles nos reencontramos con un pasado que no vivimos de forma consciente en primera persona, el tardofranquismo y la primera transición. Películas como las dos reseñadas de Garci, alguno de cuyos fragmentos veremos juntos -especialmente el monólogo final de despedida del programa de José Sacristán en Solos en la madrugada que utilizaremos en una actividad de clase-, nos permiten conocer cómo vivieron y cómo sintieron esos momentos históricos nuestros padres y abuelos, qué marca dejó en ellos lo que Garci denominó con gran acierto como "los años oscuros", y comprender mejor los móviles de sus actos y sus percepciones, de entonces y más recientes.


jueves, 3 de marzo de 2011

"300 millones": la Transición Democrática y Latinoamérica en TVE



En clase nos despedimos ya del franquismo y nos adentramos, con fuerza y determinación, en la Transición Democrática. El nuevo periodo, de apertura democrática, trajo consecuencias sociales y políticas muy relevantes. También afectaron al ámbito de las relaciones sociales y culturales con Latinoamérica. Durante el franquismo, España no mantuvo unas relaciones normalizadas con la totalidad de los países de Iberoamérica. Junto a las relaciones muy estrechas, por ejemplo, con Argentina, había otros estados con las que éstas eran poco más que estrictamente formales, sin contemplar los estrechísimos vínculos culturales y sociales, históricos existentes. En algún caso, incluso, no había relaciones diplomáticas directas, caso por ejemplo de México, que mantuvo el reconocimiento del gobierno republicano en el exilio hasta 1976.




Durante la Transición hubo un particular empeño por normalizar y fortalecer estas relaciones, y no sólo en el ámbito de la cooperación política y económica, sino también en la cultural. En este sentido hubo algunas iniciativas populares singulares, como el programa de variedades 300 millones, de TVE, televisión pública y única del momento, y emitido en una veintena de países de Iberoamérica. Su emisión en España, en horario estelar, se mantuvo entre 1977 y 1983, y la dirección corrió a cargo de Gustavo Pérez Puig, realizador de televisión y director de teatro, además de persona estrechamente vinculada a Adolfo Suárez y la presidencia del Gobierno en aquella época. Fueron varios los presentadores que tuvo, algunos consagrados ya, como Jana Escribano o Tico Medina, y otros que se valieron de él par impulsar carreras profesionales recién iniciadas, como nuevos rostros de la nueva época, como Ladislao Azcona o Pepe Domingo Castaño.
Desde la perspectiva política, "300 millones" intentó promover la proyección en América de la realidad emergente de la España democrática. Prestó especial atención a promocionar la imagen del rey Juan Carlos I, principalmente sus primeros viajes oficiales a América, en años en los que aún internacionalmente se asociaba su imagen a la del general Franco. El cese del programa coincidió con la nueva etapa de gobierno socialista y una reformulación global de la relación política y cultural con América Latina, medios de comunicación públicos incluidos.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Franco visita Canarias en 1950



Durante la dictadura fueron frecuentes las visitas del entonces Jefe del Estado, el general Franco, a distintas ciudades y provincias españolas. Con motivo de una larga gira que incluyó la visita al Sahara Occidental, Franco visitó Canarias en octubre de 1950. Este documental de No-Do nos describe bien no sólo cómo se desarrolló, sino también cómo desde el aparato de propaganda se quiso publicitar el carácter multitudinario del recibimiento y la vinculación de Franco con las Islas durante el tiempo en el que fue Capitán General  y cómo desde este puesto se sumó al golpe de estado que dio inicio a la Guerra Civil. Una limitadísima y muy valiosa serie de sellos filatélicos fue una de las iniciativas que se promovieron para recordar esa visita oficial. 

El inicio de la década de los cincuenta coincide con el inicio de una nueva etapa de superación de la  recientísima condena internacional de la Dictadura franquista. La situación interna no es buena, especialmente en el ámbito económico. Los problemas de abastecimiento, especialmente del alimentario, eran particularmente graves en Canarias. De hecho la política económica de autarquía se tuvo que suavizar dadas las circunstancias del territorio donde el objetivo del autoabastecimiento resultaba imposible. No obstante, la economía estaba fuertemente controlada por el estado. La década anterior fue la del Mando Económico de Canarias, con García Escámez, una experiencia de centralización militarizada de la administración económica de las islas en el contexto de gran escasez de la Segunda Guerra Mundial e inmediata posguerra.

Canarias en 1950 era un territorio atrasado, con niveles de desarrollo económico y social claramente inferiores a los del conjunto de España. Ya en la década de los cincuenta, tras años de estricta prohibición, se permitió nuevamente la emigración exterior, válvula de escape que permitía, a través de la reducción de la población activa, combatir el desempleo estructural crónico que padecían las islas.

domingo, 20 de febrero de 2011

El Valle de los Caídos y 20 N, ayer y hoy



Nos adentramos en clase al final del franquismo y no cabe en este marco no hacer una referencia y reflexión sobre el significado del Valle de los Caídos. Se trata de un gigantesco monumento erigido en la Sierra de Abantos, muy cerca del Ral Sitio de San Lorenzo de El Escorial, y levantado por la Dictadura de Franco con el ánimo confesado de ser lugar conmemorativo de la Guerra Civil. Sus obras se iniciaron en los años cuarenta, al poco de concluir la guerra, y sus obras se concluyeron a finales de los cincuenta. En la obra participaron numerosos presos republicanos que, por participar en ella, se beneficiaron de reducciones en las penas que le habían sido impuestas. En 1959 el general Franco, tal como podemos seguir en el anterior documental de Canal Sur, lo inauguró solemnemente pocos días después de que se trasladaran a él los restos de José Antonio Primo de Rivera, que habían sido trasladados con anterioridad, pocas semanas de concluir la Guerra Civil, al Monasterio de El Escorial, donde permanecieron casi veinte años.

El gigantesco conjunto arquitectónico incluye la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, regentada por monjes benedictinos, una gigantesca cruz, de 150 metros de altura, sobre el Risco de la Nava, y una basílica excavada en la propia roca. No sólo ha sido lugar de enterramiento de José Antonio Primo de Rivera, también la de miles de víctimas de la Guerra Civil, se estima que entre 30.000 y 40.000, de los dos bandos y muchos sin identificar. A la muerte del general Franco, el rey Juan Carlos I decidió que también fuese el lugar de enterramiento del dictador, según parece con el visto bueno de la familia del fallecido y a propuesta del gobierno. Curiosamente, Francisco Franco también falleció un 20 de noviembre, igual que José Antonio Primo de Rivera, pero de 1975, treinta y nueve años después que el fundador de Falange.



La nueva Ley de la Memoria Histórica ha abierto el debate sobre el futuro del conjunto arquitectónico. No es posible ya, como ocurría hasta hace poco, la celebración de actos políticos, normalmente de reivindicación de la dictadura por nostálgicos del franquismo, tal como podemos ver en el documental filmado con motivo de la celebración de una misa funeral por Franco y José Antonio Primo de Rivera en 2007, con la asistencia de la hija del dictador, Carmen Franco Polo. Pero, de otra parte, también ha fracasado el intento de algunos de convertir el Valle de los Caídos en museo, un recuerdo de la represión del franquismo. La Iglesia, en todo caso, se ha opuesto a la desacralización de la abadía, a la que el papa Juan XXIII le otorgó en 1960 el título de basílica menor.

sábado, 19 de febrero de 2011

La organización de la oposición antifranquista en los últimos meses de la dictadura de Franco: de la Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia Democrática a la Platajunta

Manifestación de la Junta Democrática en Alicante. Junio 1975.
Fuente: Alicante Vivo (Blog de la provincia de Alicante)

Estudiamos en clase la segunda etapa de la Dictadura franquista, la comprendida entre 1959 y la muerte del dictador en 1975. Y nuestro foco de atención se está centrando particularmente en la oposición antifranquista, tanto en la relativamente tolerada (juanistas, democristianos...) hasta la perseguida por el régimen y que actúa desde la clandestinidad y el exilio. En Historia_a_por_Todas ya abordamos este tema el 22 de febrero de 2008. Aquí enlazamos (linkamos) ese post, perfectamente válido para poder enfrentarnos, más pronto que tarde, al comentario del Manifiesto de la Junta Democrática de julio de 1974.

jueves, 17 de febrero de 2011

Inauguraciones del Santiago Bernabeu y el Nou Camp; y presentación segundo franquismo



 

Tema controvertido: el uso político que el franquismo hizo del fútbol como espectáculo de masas. Este tema ya ha sido abordado por Historia_a_por_Todas. Aquí simplemente nos limitamos a aportar dos documentales muy interesantes, por los contenidos políticos subyacentes, el primero sobre la inauguración del Santiago Bernabeu en Chamartin (Madrid), campo de fútbol del Real Madrid, mediados de los años cuarenta. El segundo documental se corresponde con la inauguración, en 1957, del Nou Camp, estadio del FC Barcelona. Ambos clubes, al concluir la Guerra Civil, fueron etiquetados oficiosamente como desafectos al régimen. No obstante, la presidencia de Santiago Bernabeu en el primero de ellas, tras un breve periodo de militarización de la dirección, dio paso a un periodo de fuerte vinculación afectiva con el régimen. No sucedió en igual grado con el FC Barcelona, cuya dirección también fue militarizada en la inmediata posguerra pero que siempre se consideró en buena medida símbolo de las aspiraciones nacionalistas de una buena parte de la población catalana.

Fútbol y otros contenidos hemos de abordarlos al estudiar la segunda etapa de la Dictadura franquista (1959-1975). Esta presentación nos va a servir para repasar, en clase, los aspectos fundamentales, algunos ya tratados extensamente, otros apenas iniciados.

Ánimo y adelante

domingo, 13 de febrero de 2011

Un breve apartado: "TIC y aprendizaje colaborativo", acción puntual en el IES Las Galletas


Se trata éste de un blog de aula, orientado a compartir información y producir conocimiento de historia, especialmente con nuestros estudiantes de bachillerato. No obstante, hoy abrimos un "breve y excepcional apartado" para reseñar la acción puntual que desarrollamos los días 8 y 15 de febrero en nuestro centro, el IES Las Galletas de Arona. Compartirmos la presentación utilizada y en ella ya se recogen los enlaces a páginas Web y vídeos que hemos utilizado. A éstos agregamos enlaces a algunas contribuciones propias que pudieran ser de utilidad. Gracias a todos los compañeros por la participación.









sábado, 12 de febrero de 2011

De la Dictadura de Franco a la Monarquía parlamentaria



Una de las mayores dificultades que presenta el estudio de la Historia de España en el siglo XX es seguir los cambios políticos institucionales que se producen. Ahora estamos estudiando el franquismo, la dictadura instaurada en el bando nacional de la Guerra Civil y que, al vencer en ésta, se extendió al conjunto de España desde 1939 hasta la muerte del General Franco, en noviembre de 1975. ¿Qué forma de gobierno tuvo el Estado español en ese periodo? ¿Cómo previó Franco su sucesión y cómo finalmente se ejecutó ésta?



Primer paso. La Dictadura franquista determina que la forma de gobierno es una monarquía (1947). España es un "reino", no una república, pero un reino sin rey. Así se determina en la Ley de Sucesión (1947), una de las Leyes Fundamentales (no constitución) de la dictadura franquista. Aprobada por las Cortes Españolas (que no es un parlamento), se ratificó por referéndum (más apropiadamente plebiscito pues el voto no fue libre). Franco queda reconocido como Jefe de Estado (atributo que ya tenía "aparentemente" por decisión de los mandos militares de la sublevación desde octubre de 1936) vitalicio y se le atribuye la facultad de nombrar, "en su momento" (cuando considerase oportuno), su sucesor, que lo sería a título de rey.


Franco escoge a Juan Carlos de Borbón, nieto de Alfonso XIII como sucesor (1969). La elección se hizo saltándose el orden de sucesión de la Casa de Borbón reinante en España hasta 1931. Si ésta se hubiese respetado, el beneficiado hubiese sido don Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII y padre de Juan Carlos de Borbón. Franco, no obstante, había ya pactado con Juan de Borbón mucho antes que Juan Carlos de Borbón se educase en España. De hecho su formación en España se inició en 1948, con 10 años, e incluyó el ingreso en las academias de oficiales de los tres ejércitos (Tierra, Marina y Aire). Es importante subrayar que la decisión de Franco no supuso propiamente una "restauración" de la Monarquía sino una "instauración". Además, desde el punto de vista ideológico, la monarquía ideada por Franco era autoritaria, la Monarquía del 18 de Julio o Monarquía del Movimiento Nacional. El futuro rey tenía atribuidas, por las Leyes Fundamentales, especialmente por una reciente (La Ley Orgánica del Estado, 1967), amplísimas facultades de dirección política del país sin reconocimiento alguno del principio de soberanía popular.



A la muerte de Franco, Juan Carlos de Borbón es proclamado Rey y Jefe del Estado (1975). Se hace plenamente conforme a la institucionalidad franquista, dos días después de la muerte del general Franco y el día anterior a su funeral y entierro. De hecho, Juan Carlos I es quien lo preside, ya como Jefe de Estado.




Juan Carlos I sanciona la Constitución de 1978. Bajo la dirección política del Rey, y especialmente del que nombró en julio de 1976 como Presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, se inicia un proceso de "reforma política" que, conforme a pacto con la oposición democrática, permite al pueblo español la recuperación de su soberanía (soberanía popular). Convocadas unas elecciones generales democra´ticas (junio de 1977), las Cortes Generales elegidas (ya sí un verdadero parlamento) redacta y aprueba una constitución democra´tica que posteriormente es ratificada en referéndum. Ésta reconoce la monarquía parlamentaria como forma de gobierno, es decir, una monarquía donde el rey, Jefe de Estado, lo es con pleno sometimiento a la soberanía popular. Conforme a este principio, don Juan Carlos de Borbón sanciona esa constitución en sesión conjunta del Congreso de los Diputados y el Senado (Cortes Generales) a los pocos días de aprobarse el proyecto de constitución en referéndum popular.

Y hasta ahora.