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viernes, 26 de marzo de 2010

Hoy, acuerdo de Praga sobre reducción de armamento Rusia-EE.UU. Lejos, muy lejos en la historia de "¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú".


Desde que concluyó la Guerra Fría y se produjo la desaparición de la URSS, las relaciones entre su heredera, Rusia, y EE.UU. han mejorado considerablemente. Hay rivalidad, crisis y tensiones, pero nada que ver con la situación precedente. En este contexto, los gobiernos de ambas superpotencias militares, han decidido que el próximo día 8 de abril, en Praga, van a firmar un acuerdo de reducción de armamento nuclear de aproximadamente el 30 % del arsenal de cada uno de sus estados, y sustituirá al tratado START I de 1991, que también supuso un espectacular ajuste armamentístico, Fue firmado apenas unos meses antes del colapso de la URSS. Desde los años setenta del siglo XX (SALT y ABM), los acuerdos de reducción de armamento se han ido sucediendo, en buena medida ante la presión de la opinión pública mundial temerosa de la mortandad de un eventual conflicto nuclear que, de hecho, llevaría a la destrucción de la humanidad.

La Guerra Fría y la amenaza nuclear ha sido un tema recurrente en el cine. Tal vez, la película de Kubrick (1964) Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú, haya sido la que mejor ha abordado el tema. De hecho, su uso didáctico está bastante extendido. Comúnmente Historia_a_por_Todas ha aportado enlace y reseña de producciones propias de desarrollo curricular basadas en el tratamiento del cine histórico. Hoy, en un curso en el que no ejercemos la docencia, preferimos recomendar recursos ajenos. Algunos de ellos, como éste, confiamos en utilizarlos directamente. En todo caso, recursos hay muchos, y el cine de contenido histórico, tampoco falta. Y de calidad.

martes, 2 de febrero de 2010

Obama no visita a España; y de otras visitas presidenciales de EE.UU. a España

Barack Obama finalmente no va a estar presente el próximo mes de mayo en Madrid con motivo de la cumbre EE.UU.-UE, uno de los encuentros más importantes de la presidencia española de la Unión Europea del primer semestre de 2010. No vamos aquí a incidir en la polémica política y mediática que tal renuncia ha provocado en España, pero sí vamos a aprovechar la discusión para realizar una breve aproximación a las visitas de máximos mandatarios de EE.UU. al país.


El primer Presidente de EE.UU. que visitó oficialmente España fue Eisenhower. Se trató de un viaje "histórico", un signo inequívoco de cómo EE.UU. y el bloque occidental en la Guerra Fría perdonaba el pasado fascista de Franco durante la Segunda Guerra Mundial. La Dictadura se volcó sobremanera en el uso propagandístico, especialmente en clave interna, del acontecimiento, que acaeció en unas muy frías jornadas del mes de diciembre de 1959 en Madrid. El excelente programa Documentos, de Radio Nacional de España, ha dedicado un programa a esa visita.

John F. Kennedy, del Partido Demócrata, no visitó España, tampoco su sucesor, Lyndon Johnson. No sucedió igual con Richard Nixon, que privilegió la relación bilateral, estuvo en Madrid el 2 de octubre de 1970. Gerald Ford, que como Vicepresidente había asistido ya al entierro del almirante Carrero Blanco, regresó a Madrid, ya como Presidente, en mayo de 1975. Este encuentro, pocos meses antes de la muerte de Franco, estuvo ya caracterizado por la relevancia que le dio la Administración norteamericana a las relaciones con el entonces Príncipe de España y futuro rey y jefe de estado, Juan Carlos de Borbón. De hecho, una de las primeras visitas de éste una vez coronado, a principios de 1976, se realizó a EE.UU., donde en un muy importante discurso en el Congreso, apuntó públicamente su voluntad de liderar en España un proceso de transición política hacia la democracia.


Aunque la relación bilateral fue intensa, y hubo varios encuentros entre Adolfo Suárez (Presidente del Gobierno español) y el Presidente demócrata Jimmy Carter, éste no llegó nunca a visitar oficialmente España. Su sucesor, Ronald Reagan, sí lo hizo , con un precedente de relación bilateral algo fría, en primer lugar por la actitud algo equívoca de la Administración republicana ante el intento de golpe de estado de febrero de 1981 en España, y posteriormente por la polémica generada con motivo de la entrada de España en la OTAN y el planteamiento de retirada de la organización que tuvo el PSOE inicialmente, posteriormente rectificado, nada más llegar al gobierno en 1982. Pese a las diferencias ideológicas bastante marcadas, Reagan y Felipe González mantuvieron una relaciones cordiales y la visita a Madrid en 1985.


George Bush padre, también estuvo en Madrid, pero con motivo de la Conferencia Internacional de Oriente Próximo celebrada en octubre de 1991. Y su hijo, George Bush, también, en junio de 2001. De hecho, esa visita inició una etapa de más estrecha colaboración entre EE.UU. y España, marcada especialmente por el decidido apoyo del Gobierno español, entonces presidido por José María Aznar, a la invasión aliada de Iraq de 2003. La retirada de tropas españolas desplegadas en ese país marcó un periodo de enfriamiento de las relaciones bilaterales, ya con José Luis Rodríguez Zapatero como Presidente del Gobierno español. Bush no volvió ya más a visitar oficialmente a España. La llegada de Barack Obama a la presidencia norteamericana, a principios de 2009, ha permitido mejorar esa relación bilateral deteriorada en los cuatro años anteriores.